La puesta en marcha del nuevo servicio del Chuac ha sido «satisfactoria» para la dirección y un «caos» para los representantes de los trabajadores
29 may 2014 . Actualizado a las 23:14 h.La puesta en marcha del nuevo servicio de Urgencias del Complexo Hospitalario Universitario A Coruña el pasado 14 de mayo continúa dando que hablar. Cuando apenas se han cumplido quince días de la inauguración de la obra más esperada y demandada, núcleo central y constante de quejas durante años por la falta de espacio, se ha desatado un nuevo frente entre trabajadores y dirección del centro. Secundados por SOS Sanidad Pública y con el apoyo de partidos como el BNG, hoy, a las 11.00 horas, los trabajadores se concentrarán en el hospital, y a las 20.00 horas los sindicatos han convocado a la ciudadanía en el Obelisco para protestar contra los recortes en la sanidad pública y, en especial, por el cierre de camas durante el verano (210 en la comarca coruñesa) que, según aseguran, convertirá el nuevo departamento de emergencias del hospital en «un hangar de pacientes a la espera de cama».
¿Qué denuncian los sindicatos?
Fundamentalmente, improvisación, desorganización y falta de recursos materiales y humanos, sobre todo en la zona de críticos. Aseguran que si bien se ha ganado en confortabilidad porque se ha multiplicado por tres la superficie (4.000 metros cuadrados), precisamente el nuevo tamaño y el cambio de organización del trabajo hace que la situación en el servicio sea «caótica e vergoñenta», subrayaron ayer en rueda de prensa, por «deficiencias estructurais, falta de persoal suficiente e mala redistribución de material básico». En concreto, aseguran que no se ha reforzado el área de enfermería, celadores ni limpieza, y que productos esenciales, desde medicamentos a material de uso frecuente, no están accesibles o cercanos a los puestos de trabajo. Afirman que el personal está «al límite» y «angustiado» ante el temor de «non poder responder» en situaciones de emergencia real y responsabilizan a la dirección y al propio Sergas, al que acusan de «ignorar» a los trabajadores, de las consecuencias. Han presentado a la dirección una carta firmada por 174 trabajadores de Urgencias, en su mayoría de enfermería, y al mismo tiempo han dirigido un escrito a los usuarios para que presenten reclamaciones en la Oficina de Atención al Paciente.
¿Cuál es la valoración de la gerencia del hospital?
La dirección del Chuac se declaró ayer «moi satisfeitos» por los primeros días de actividad, «máis alá de incidencias puntuais e áreas de mellora nas que xa estamos a traballar, reorganizando circuítos», señaló el director médico, Ramón Ares. Además de subrayar que la calidad asistencial «está totalmente garantizada», presentó datos de actividad: el número de urgencias con respecto al mismo período del año pasado fue menor, 3.400 enfermos, 20 menos por día; han descendido los pacientes en Observación, de 62 de media diaria a 40; y han bajado también los pendientes de cama para ingresar en planta a primera hora de la mañana, de 43 a 18. Además, subrayó que en estas dos semanas se han recibido 11 reclamaciones de usuarios, frente a las «dos o tres por día» que había en la anterior ubicación de Urgencias. Sobre el personal, aseguró que se ha reforzado en auxiliares de enfermería (de 52 a 59) y celadores (de 35 a 41) y se mantienen los 37 facultativos, 83 enfermeras y 8 auxiliares de información. Los ratios están, subrayan, por encima de los aconsejados por la sociedad de medicina emergencias y tanto la la jefa de Urgencias, Carmen Pita, como una de las supervisoras, Pilar Chouza, valoraron ayer que «por el momento, el personal es suficiente».
¿Qué piden los trabajadores?
Además de una evaluación de riesgos que objetive las deficiencias que han detectado, reclaman un aumento de personal en al menos seis personas en cada categoría (enfermería, celadores y limpieza), que se modifique la forma de trabajo para facilitar la asistencia, y cambios en la distribución de recursos y material.
¿A qué está dispuesta la dirección?
Ares no descartó que «se reforce máis persoal se se ve que é necesario», y recalcó que la dirección no está cerrada a cambios en la organización «como xa estamos facendo; é un servizo novo e hai que ir adaptándose e a medida que vamos rodando detéctanse áreas de mellora que por suposto melloraremos», dijo.