«Hay que prohibir la pesca de la angula»

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera SOUTOMAIOR / LA VOZ

FIRMAS

Oscar Vazquez

El presidente de los naseiros señala que «es el único inmaduro cuya captura se permite»

05 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Los peregrinos a Santiago descansan en A Romana, una tasca típica donde los parroquianos beben albariño y comen pulpo y anguila. El presidente de la Asociación de Naseiros Alvedosa, Antonio Álvarez Freijanes, vive cerca, en Pontesampaio y cruza diariamente el puente que le separa de Arcade, donde fondea la flota de 32 barcos que captura anguilas en la ensenada de San Simón. En este lugar, junto al puente románico se libró una de las encarnizadas batallas para expulsar a los franceses en 1809. El viejo viaducto soporta el paso de coches y en el pretil pescadores barbados con botas de agua miran a las aguas transparentes buscando piezas con las que batirse el cobre.

Pontesampaio fue ayuntamiento independiente hasta 1962 año en que fue absorbido por Pontevedra. En el colegio público trazó sus primeras letras Antonio Álvarez. «Mi abuelo era pescador y mi padre también cogía anguilas aunque usaba el palangre en lugar de nasas», señala el presidente de los naseiros.

De los 32 barcos autorizados para pescar anguila en la ensenada solo hay 27 operativos y ocupan los pantalanes del puerto de Arcade. El lunes a las siete de la mañana colocan sus nasas en el fondo de la ensenada. Todos los días las revisan y las mantienen caladas hasta el sábado a las 12 de la mañana. A esa hora se inicia el descanso semanal obligatorio.

El viejo pescador preside desde 1996 un colectivo que ha conseguido aprender a negociar con los compradores de pescado. Antaño la mayoría de los beneficios eran para los intermediarios. Ahora no hay tanta diferencia porque los pescadores se han unido. Sus principales clientes se encuentran en el norte de Portugal, especialmente en Aveiro donde existe una gran tradición de consumo de anguila. Este invierno ha sido bueno para la anguila. En febrero se batió un récord de capturas gracias a los temporales y se superaron los 5.600 kilos.

Freijanes quiere que se vele por la especie. «Para mí hay que prohibir al pesca de la angula. Es el único alevín cuya pesca y comercialización está permitida», sentencia.

También recuerda que «antes toda esta parte de la ría estaba llena de berberechos. Entraban las barcazas en el río cargadas de moluscos y salían 30 camiones diarios con marisco». Ahora las ostras que dieron fama al lugar escasean y apenas quedan bivalvos a pesar de que se siembra con frecuencia. «En 1985 había 1.500 mariscadoras en Arcade. Ahora no llegan a cien. El problema es la gran contaminación y los rellenos, que han cambiado los flujos de las mareas. La contaminación es el caballo de batalla, pero no se soluciona», se queja Freijanes.

Al viejo lobo de mar, que a sus 60 años ha superado un duro tratamiento de cáncer de estómago, le apena la disminución de personas que viven del marisqueo porque afecta a las que quedan. «La ría es como un campo, si no se labra proliferan las algas y las mariscadoras no dan abasto para retirarlas», sentencia.

Ciudadanos en su rincón antonio álvarez freijanes presidente de la asociación de naseiros alvedosa