El ladrillo se asienta en Samil

FIRMAS

El Jonathan es un local veterano en la playa de  Samil.
El Jonathan es un local veterano en la playa de Samil. m. moralejo< / span>

Mantener el Jonathan dificultará la futura recuperación del arenal

20 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

A estas alturas cuesta creer en las casualidades. El anuncio de la renovación de la concesión al restaurante Jonathan en Samil coincide curiosamente con el fin del plazo de alegaciones al reglamento que regulará la nueva ley de costas. Dicho anuncio hace saltar por los aires el plan de regeneración del litoral. En ese lugar parece que el plan de urbanismo no es la Biblia para el gobierno local.

La postura del alcalde en este asunto se podría resumir en anunciar triunfalmente por tres veces en los últimos años un plan de regeneración de los arenales vigueses. Y como cae en la cuenta de que anuncia algo que no es de su competencia, aprovecha para exigirlo al ministerio correspondiente. Pero en lo que si es de su competencia en ese espacio? hace todo lo contrario. Finalmente, como nos temíamos, el derribo del restaurante As Dornas se quedó en un espejismo y la renovación del Jonathan nos devuelve a la realidad.

Lamentablemente, esta falta de coherencia en las políticas ambientales no es patrimonio exclusivo de la alcaldía. En Madrid, el PSOE rechaza la ley de costas e incluso la denuncia ante el Tribunal Constitucional. En Vigo, el mismo partido se acoge a dicha ley y da el primer paso para la continuidad de la urbanización del litoral. Se trata de una ley con clara vocación de potenciar el cemento y el ladrillo que presenta un PP a nivel estatal pero que, a su vez, el mismo PP en Vigo cuestiona poniendo como ejemplo la continuidad del Jonathan en Samil.

Esto de que un partido diga una cosa y la contraria dependiendo de la ubicación geográfica o de estar en el gobierno o en la oposición es frecuente. Lo excepcional es que se mantenga el mismo discurso con independencia de las circunstancias, pero lo que ya resulta notable es que sea el mismo concejal quien defienda públicamente un criterio y su contrario con semanas de diferencia.

Criterios opuestos

En este sentido, manifestamos nuestra admiración al concejal popular Antonio Bernárdez, que, sin despeinarse, esta semana criticaba al Concello por la renovación de la concesión del Jonathan en Samil, considerándola negativa para la futura regeneración del litoral, siendo el mismo concejal que, poco antes, criticaba al mismo Concello por retrasar la necesaria renovación de dicha concesión.

Lo curioso es que apenas 50 metros tierra adentro, y caminar esos metros tampoco representa una distancia terrible, siguiendo la misma línea de costa, existen más de un centenar de establecimientos hosteleros de todo tipo entre Samil y O Vao. No parece que falten precisamente dotaciones de bares, restaurantes, hoteles, bocaterías y discotecas de todo tipo en la zona, incluso teniendo en cuenta que muchos de ellos solamente abren en la temporada de verano, podríamos pensar que la oferta excede claramente a la demanda. Pocos se encuentran directamente sobre la playa y nos salpican las olas mientras tomamos un cafecito en pleamar, pero esa es justamente la zona que, en teoría, pretendemos recuperar. Una recuperación complicada si aplicamos sobre ese espacio la nueva ley de costas.

Permitan un ejemplo. En base a dicha ley, entre Samil y O Vao podremos disfrutar legalmente de bonitos establecimientos hosteleros, construidos a 20 metros de la orilla del mar, con una superficie total ocupada de 300 m2 e instalados cada 150 metros. ¿Nos vamos haciendo una idea de por donde van los tiros en esta nueva ley de costas? En el fondo se trata de playas urbanas o semiurbanas, ya muy degradadas ecológicamente a pesar de meritorios intentos de recuperación, como en O Vao.

Cíes y O Vao

Podríamos pensar que una playa natural, por ejemplo el presunto mejor arenal del mundo, se encuentra a salvo de la vorágine constructiva de chiringuitos varios. Lamento desilusionar, pero la nueva ley de costas no aleja el punto de mira del ladrillazo de esos espacios. Más bien al contrario. Las playas de Cíes podrían disponer de instalaciones de 70 m2, eso sí, allí separadas 300 metros unas de otras.

Ciertamente, que algo se autorice legalmente no implica necesariamente que se lleve a cabo, pero tenemos indicios que nos aportan pistas poco tranquilizadoras sobre el futuro. El plan de gestión del ENIL (espacio natural de interés local) de las playas de O Vao y Baluarte debería contemplar la propuesta de ocupación del espacio marítimo terrestre. ¿Quizás por eso dicho plan sigue sin presentarse a pesar de haberse anunciando por parte del Concello desde hace seis años?

En el caso de Cíes, el documento de referencia sería su PRUG (plan rector de uso y gestión) ¿Quizás por eso sigue sin presentarse a pesar de haber sido anunciado por parte de la Xunta desde hace diez años?