El santiagués aparca su carrera de golfista profesional, enfoca su vida como profesor en Jacksonville y lanza la patente de un aparato para mejorar el putt
20 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Ramón Bescansa estudió en Carolina del Norte, luego hizo historia en el golf al convertirse en el primer gallego en jugar en el PGA Tour, tras pasar las previas del Honda Classic del 2004, y durante años viajó por medio mundo como profesional. Hasta que hace dos temporadas coincidieron su paternidad y un par de lesiones que le llevaron a olvidar los viajes -su mujer se había convertido también en su cadi- y enfocar su carrera como entrenador. Pero ha hecho de Florida su hogar, y del San José Country Club Jacksonville su centro de operaciones.
Su experiencia en previas y escuelas de clasificación de grandes circuitos y su paso por el PGA de Latinoamérica y el Challenge Europeo le ayudan a transmitir sus conocimientos a otros jugadores. Así surgieron oportunidades para asesorar al mexicano Roberto Díaz, a Marta Silva durante el pasado otoño y a otros jóvenes talentos: «Creo que puedo aportar bastantes cosas a otros jugadores sobre estrategia, entrenamientos y productividad en el campo».
De su necesidad en el campo hizo virtud. Como el juego en el green lastraba sus resultados, a su padre, Ramón Bescansa, se le ocurrió crear un aparato para apoyar entrenamientos. El cuñado del jugador, el físico Gonzalo Redondo, ideó el instrumento, que comercializa como Theperfectputter.com, con patente para Estados Unidos y Europa. «Ayuda a visualizar las caídas dejando bajar la bola por la rampa de aluminio para luego practicar luego una y otra vez cada golpe», explica Bescansa.