La patronal de la madera arremete contra los trámites para poder hacer su trabajo

Xosé María Palacios Muruais
xosé maría palacios VILALBA / LA VOZ

FIRMAS

Pista dañada por corta y retirada de madera en Nois (Foz).
Pista dañada por corta y retirada de madera en Nois (Foz). p. losada< / span>

Asegura que los gravámenes son a veces inasumibles y elogia la actitud del Concello de Viveiro

14 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La patronal de la madera defiende su actividad, presente en diferentes comarcas de la provincia, pero también protesta contra «gravámenes y trámites» que encuentra a menudo. La asociación denuncia que muchas veces debe cumplir obligaciones que no solo son «inasumibles» sino que además suponen «un lastre» dentro de una provincia «cuyo tejido industrial es ya escaso».

La tensión entre empresarios y administraciones públicas por el trabajo de retirada de la madera y por el estado en que queda la red viaria tras el paso de maquinaria y de camiones produce polémicas y enfrentamientos. En las últimas semanas, por ejemplo, el Concello de Guitiriz ha comprobado que más de media docena de firmas del sector realizaban trabajos de retirada de madera sin licencia, y no solo ha abierto un expediente sino que asegura, como afirma el teniente de alcalde Jesús Veres, que se velará con firmeza por el cumplimiento de una ordenanza aprobada hace años.

Vilalba aprobó hace pocas semanas, en pleno, una ordenanza que recoge multas de hasta 3.000 euros como medida disuasoria, y Pol pretende impulsar un texto semejante.

La patronal, por su parte, considera necesario que se preste apoyo a su trabajo por su peso económico en Lugo y por los empleos generados. Frente a actitudes que suponen advertencias como las señaladas, la asociación sostiene que un ejemplo a seguir es el acuerdo logrado con el Concello de Viveiro: incluso felicita públicamente al edil Jesús Fernández Cal por haber subrayado la importancia de la actividad forestal y el buen comportamiento de las empresas en el uso de la red viaria de ese municipio.

La actitud de los ayuntamientos es de más vigilancia ante esta actividad