En un curso de jardinería impartido por el Concello de O Barco, Lucía Vila descubrió el servicio de colocación que ofrecía Aeva. «Así fue como conocí a Ana [Martínez, la responsable de la oficina], que es muy maja y enseguida empezó a mandarme correos electrónicos con las ofertas de trabajo que iban saliendo», señala. Fue el pasado verano, y tras pasar medio año buscando trabajo, hace algo más de un mes le llegó la oferta para ser camarera en el café bar Lisboa, en la capital valdeorresa. Y allí sigue, «contenta», dice.
Su experiencia laboral comenzó cuando tenía 18 años. Ahora tiene 24. «Empecé trabajando en la hostelería; después estuve de dependienta la mayor parte del tiempo», añade, y un verano también estuvo trabajando como auxiliar de Policía Local en O Barco. Después llegó el paro y el inicio de la búsqueda de un empleo. Hasta que acabó en el Lisboa.
Sobre su experiencia con Aeva, asegura que «con ellos es más fácil encontrar trabajo, porque por otras vías no te mandan ofertas. Del INEM nunca me han llamado para nada, salvo para el curso de jardinería del año pasado; en cambio aquí me mandaban muchas ofertas. Con Ana resulta más fácil estar buscando», señala.