Una tensa convivencia

La Voz

FIRMAS

Cofradías y pescadores deportivos están condenados a entenderse al compartir un mismo ámbito, pero sus objetivos a veces colisionan. Las cofradías temen que, con la excusa de recoger miñocas, los furtivos asuman el papel de pescadores deportivos y apañen almeja y berberecho sin control alegando que buscan miñocas. Además, las mariscadoras se quejan de que no se respeten los horarios ni las zonas de cría. Esta desconfianza es la que llevó a Lourizán a condicionar ante Mar la reapertura de una zona de Os Praceres a cambio de más vigilancia. A su vez, los pescadores recuerdan que la miñoca es básica para servir de cebo para sus anzuelos y lamentan que se les acota demasiado su radio de acción.