Los populares aseguran que si tienen tasas pendientes por su antigua sede es por la desorganización en la recaudación municipal
19 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Partido Popular figura en una lista de contribuyentes morosos por un error del Ayuntamiento. Así se defendieron ayer los populares de la acusación que el día anterior había lanzado contra ellos el alcalde, Severino Rodríguez, que recordó que el Boletín Oficial de la Provincia publicó el pasado día 7 una larga lista de impagos reclamados en vía ejecutiva en la que aparecía esta formación política.
«Constituyen un ejemplo claro de recibos que se remiten indebidamente», aseguraron ayer los portavoces del PP monfortino. En esta formación política afirman que el Ayuntamiento pretende que paguen por su antigua sede de la avenida de Galicia recibos posteriores al 2011, año en el que este partido se mudó a un entresuelo en la calle Huertas.
El anterior portavoz municipal, Manuel López Eiriz, notificó en su momento el cambio de domicilio en las oficinas municipales. Pero por alguna razón, los servicios municipales no llegaron a tramitar ese cambio, así que en alguna lista de contribuyentes figura aún que el PP opera una sede en la que lleva dos años sin estar.
En nombre del PP, Julia Rodríguez presentará esta mañana un escrito en las oficinas unicipales en el que reclama la anulación de todos los recibos girados con posterioridad a mayo del 2011 por el local de la avenida de Galicia. Esta formación política pagará los recibos que hayan entrado ya en vía ejecutiva, pero posteriormente pedirá la devolución de los que son posteriores a su cambio de sede.
Acusar a la ligera
«Se solicitó un cambio de domicilio que no se atendió y en la misma situación pueden estar muchos monfortinos, lo que no quiere decir en absoluto que sean moroso», asegura Julia Rodríguez. De hecho, en el PP dicen tener constancia de que este tipo de situaciones se dan con frecuencia.
Ellos lo atribuyen al «caos» existente en la «gestión de la recaudación de impuestos municipales». Y le reprochan al alcalde que los haya acusado sin antes asegurarse de que el impago era real. «No se puede lanzar esta acusación a la ligera», se quejan.