El reputado arqueólogo hace teatro, trabajó en un cortometraje y participa en un coro
28 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.«Ahora estoy tratando de ampliar horizontes», dice Javier Luaces. El arqueólogo, que soño con crear en Vigo un museo dedicado a la Batalla de Rande, no se refiere a nuevas campañas de exploración de nuestro pasado. «Estoy haciendo teatro, hice un corto de cine, estoy con mis hijas en un coro, que me lo paso muy bien, y hago tai chi. Nunca es tarde para aprender, no es bueno autolimitarse, hay que estar en contacto con el mundo real», explica.
El propio pasado de este ferrolano de nacimiento respalda su actitud actual. «Antes de llegar a la arqueología pasé por la Ingeniería Naval y por Económicas, académicamente hice movimiento extraños», reconoce Luaces Anca. «Siempre tuve una vinculación muy estrecha con lo naval, no en vano, nací en una ciudad de constructores navales, y mi familia estaba muy vinculada al sector; yo mismo, cuando tenía 16 años, estuve trabajando en uno de estos superpetroleros de Astano y hasta estuve embarcado en barcos de pesca de bajura», señala. Con semejantes referencias era imaginable que, cuando decidió estudiar Historia, acabara especializándose en arqueología subacuática, aunque también trabajase y trabaja «mucho en tierra».
Fue a finales de los años ochenta cuando llegó a Vigo para quedarse. «Aunque es más grande, tiene ciertas semejanzas con Ferrol porque son ciudades obreras y dinámicas», comienza a recordar las impresiones que tuvo entonces de la ciudad que lo acogía. «Me gustó Vigo por el carácter de gran city, sobre todo, en el contexto gallego, de ciudades pequeñas. Es un ciudad con cierto toque cosmopolita, muy dinámica y con gente con muchas ganas de hacer cosas», afirma.
«Ahora, sigo viendo su fuerte potencial creativo, pero por razones de tipo macro no acaba de cuajar, es decir, hay muchísimas cosas que hacer, mucha gente con muy buenas ideas y muy creativa, pero veo que están como empequeñecidas, en el sentido de que no se les permite o no se les dan oportunidades de poder desarrollarse», manifiesta. Él mismo es un ejemplo de esa creatividad coartada. Su proyecto de creación de un museo sobre Rande en Vigo, a pesar de contar con el respaldo de la Confederación de Empresarios de la provincia de Pontevedra, no logró atraer capitales, ni públicos ni privados.
Javier Luaces siempre presentó su proyecto como una inversión rentable para la ciudad, no solo desde un punto de vista cultura sino también desde una visión económica.
«Que no se invierta en cultura no solo es achacable a la crisis», afirma Javier Luaces. «Se debería apoyar más lo identitario; la marca de Vigo reside en su historia, habría que analizarla con detenimiento, como si nos analizásemos desde un punto de vista personal», explica. «Hay gente que no se conoce a sí misma y va dando tumbos por la vida. Vigo se ha echado a andar, con un montón de empresarios, financieros, gente normal que está en la ciudad pero no sabe muy bien dónde está», añade el arqueólogo.