Aprendiendo a los 95 años

Carmela Canedo acude todas las semanas a clases de arte y literatura

Carmela, en primer plano, lleva unos cuatro años asistiendo a clases de literatura.
Carmela, en primer plano, lleva unos cuatro años asistiendo a clases de literatura.

Santiago / La Voz

El jueves cumple 95 años. Lo celebrará «como todos los años, yendo a comer por ahí, con la familia y algunas amigas». Nada de soplar velas, «que todas esas vulgaridades no me gustan». Carmela Canedo comenzó ayer sus clases de literatura en las Aulas da Terceira Idade de Galicia (Ategal). Es una de los 1.500 alumnos que acuden a estas clases en Galicia, en su caso a arte y literatura. Es lo que le gusta. La música prefiere escucharla, «pero estoy poco dotada para ella». En cuanto a otras asignaturas como las manualidades, prefiere «hacerlas en casa». Siempre ha tenido inquietudes. Maestra, apenas ejerció como docente, sino que tras un año de prácticas trabajó en la secretaría de la oficina de magisterio, de bibliotecaria en el Inem, y se jubiló con 67 años en Madrid, adonde se fue para participar en un proyecto para poner en marcha las primeras guarderías en centros de trabajo.

Ya jubilada, volvió a su tierra, a Santiago, y nunca abandonó sus inquietudes intelectuales. «Voy a clases de literatura y arte porque siempre he sido de letras», dice. De las clases le gusta todo, «porque soy muy ecléctica». Y además de acudir a las aulas de la tercera edad no perdona ni sus dos periódicos diarios ni sus novelas. Le gusta desde el género rosa hasta la novela americana pasando por el misterio de Agatha Christie. La televisión menos: «Me aburre porque lo cierto es que no ponen buenos programas».

Gloria Rico es la profesora de literatura. En sus clases aborda temas de literatura universal. Asegura que también explica algo de teoría para introducir cada área, «pero al no tener exámenes, tenemos bastante libertad». Este tipo de docencia no es reglada ni se obtiene ningún título con los cursos, pero los alumnos son extremadamente aplicados, «si no vienen a clase no pasa nada, pero son muy voluntarios», dice la coordinadora de Ategal, Paula Sande.

Asignaturas heterogéneas

En los centros tienen una oferta formativa con tres vertientes, la cultural, en la que se incluyen materias como arte, historia, idiomas o literatura; la ocupacional, con clases de pintura, manualidades o informática; y la de salud, con aulas de educación física, alimentación saludable o estimulación cognitiva.

Carmela seguirá yendo a sus clases mientras pueda. Está claro que en su familia los genes son longevos, ya que otras dos de sus hermanas ya han superado los 90, y una tercera cumplirá 89 años este año. Viajera empedernida, ahí sí ha notado el paso del tiempo, «desde luego para viajar si que ya no me atrevo sola». Destinos ha tenido muchos. «Europa puedo decir que la conozco prácticamente toda, y la ciudad que más me gusta, París», finaliza.

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