Comuneros con un ojo en el monte para evitar los incendios

Uxía López Rodríguez
uxía lópez DODRO / LA VOZ

FIRMAS

MERCE ARES

Los vecinos de San Xoán de Laíño se turnan para vigilar contra el fuego

10 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Toda prevención es poca para salvaguardar del fuego la riqueza de un monte con una extensión aproximada de 1.000 hectáreas, todas ellas con plantación. Por ello, además de mantener todo el año limpio y cuidado su monte (para lo que contrata trabajadores de la parroquia), la Comunidad de Montes Cruz do Avelán de San Xoán de Laíño, en el municipio de Dodro, refuerza la vigilancia en verano para evitar que se produzcan incendios.

Así, cada noche, dos comuneros de la parroquia se echan al monte para vigilar que todo esté en orden, recorriendo las pistas y caminos en el coche de la comunidad o en el suyo propio. En este último caso, la entidad les da 10 euros para el gasoil.

Esta medida de prevención y vigilancia se aplica desde hace años atrás, después de ser aprobada por la asamblea general de la comunidad. Las vigilancias se hacen de «forma rotativa por aldeas», según explican el presidente y el tesorero de la entidad, y este verano le tocó a una parte del núcleo de Imo y al de Castro. Para el siguiente ejercicio, las rondas de comuneros comenzarán en Teaio.

La época de vigilancia de los comuneros (más de 300) empieza y acaba con la brigada contraincendios de la Xunta y, en cuanto al horario, las rondas comienzan sobre las diez de la noche y concluyen a la seis de la mañana. Además, la comunidad colocó en el monte carteles de «prohibido circular toda clase de vehículos sin autorización», que está vigente en la temporada de máxima alerta por fuego. De hecho, este verano ya identificaron varios vehículos que estaban aparcados en pistas de esta comunidad forestal.

Para este año, las rondas han terminado y los directivos de la entidad están satisfechos de la «boa resposta» de los comuneros, ya que este verano «foron vixiar todos os que lle tocaba». La comunidad tiene paneles informativos en las aldeas y los propios vecinos que quieren realizar las guardias se anotan en ellos. «Os veciños ven que o monte está ben, coidado, e iso anima a seguir mirando por el», señalan los directivos.

Hubo algún año que más de uno decidió no presentarse en el turno que le tocaba, por lo que la asamblea de comuneros acordó multar al que se negara ir con 60 euros, cantidad que se le restaba del reparto de bienes a recibir anualmente. Pero la medida funcionó y, hoy por hoy, todos los vecinos acuden a vigilar en su turno.

Contratación de trabajadores

A mayores, la comunidad tiene contratados todo el año dos guardas forestales, que también se encargan de otros trabajos como expedir los permisos de corta de leña para consumo propio.

Además, en estos momentos la comunidad ha contratado a 5 personas, y próximamente llamará a otro más, para trabajar en el monte, para realizar desbroces y otras tareas de limpieza de la superficie forestal, para lo que la entidad de Dodro ha logrado una subvención de la Consellería de Medio Rural.

Esos trabajadores tienen que ser, preferentemente, comuneros o familiares de comuneros, tal y como acordó una asamblea de la entidad, para dar preferencia a la hora de trabajar a los vecinos de la parroquia de San Xoán de Laíño.

en directo prevención en una masa forestal de dodro