La intensa y prolongada recesión provocada por el cambio de ciclo económico a partir del 2007 está impulsando algunos cambios profundos en nuestro entorno, incluido el formativo.
La alta tasa de desempleo entre los jóvenes y otros colectivos, entre ellos los de trabajadores poco cualificados, ha llevado consigo un aumento considerable en la demanda de los distintos ciclos formativos que se imparten en nuestra comunidad y en particular en nuestra ciudad.
Justamente, ha sido esa necesidad de adaptarse al mercado laboral la que ha obligado a muchas personas a reciclarse, a formarse e incluso a cambiar de profesión o oficio.
La Consellería de Educación ante esta nueva situación ha regulado mediante el Decreto 114/2010 la Formación Profesional en Galicia, teniendo como objetivo fundamental dotar de una elevada cualificación y especialización al alumno-a para un ejercicio eficiente que le lleve a obtener, mantener o mejorar su puesto de trabajo.
A través del régimen ordinario o el de adultos, presencial o a distancia, se quiere acercar la formación profesional a todas aquellas personas que deseen obtener esa formación necesaria que les permita el acceso al mercado laboral, un mercado cada vez más exigente y competitivo.
La apuesta por la formación dual es primordial y fundamental porque permite compaginar esos conocimientos teóricos con prácticas en empresas facilitando a nuestros jóvenes el acceso al mundo laboral. Formación con experiencia. Este es nuestro objetivo.