Lluvia de solidaridad por Víctor

Fundación Coren y Fundación Seur promueven una campaña de recogida de tapones para el tratamiento de un niño ourensano

candela valle
ourense / la voz

Un gesto vale más que mil palabras y el rostro emocionado de la madre de Víctor reflejaba ayer el éxito de una jornada solidaria que ni la lluvia fue capaz de ensombrecer. La plaza de Bispo Cesáreo se llenó de personas que acudieron a la fiesta organizada por la Fundación Coren y la Fundación Seur bajo el lema «Por Víctor» y que pretendía recaudar tapones y donativos para sufragar los gastos del tratamiento de este niño ourensano de cinco años con déficit de la hormona de crecimiento, cuyo coste no puede sufragar su familia.

Tanto los organizadores como los padres manifestaron la preocupación vivida antes del inicio por si el mal tiempo y la lluvia disuadían a los ourensanos de asistir, pese a las carpas instaladas por prevención. Sin embargo se quedaron pequeñas y en el ecuador de la jornada, ya estimaban que podrían haberse acercado hasta mil personas. La preocupación se transformaba en sorpresa y alegría. El objetivo ya estaba cerca.

La entrada para la degustación gastronómica solidaria fue de 20 tapones de plástico o un donativo de cinco euros, pero fue mucha la gente que se acercó únicamente para dejar los tapones, que se sumarán a la campaña que la Fundación Seur tiene en marcha y con la que entregarán a la familia 6.000 euros por 30 toneladas, que cubrirán un año y medio del tratamiento del niño. Los donativos servirán para que la Fundación Coren pague los gastos de logopedia que necesita el pequeño.

El actor Rubén Riós y el Mago Teto fueron los invitados estelares, Nico y Jenni se encargaron de poner la música en la cita y hubo juegos infantiles, pinchos gourmet elaborados en directo por chefs y alumnos de la Escuela de Hostelería de Vilamarín, un cortador profesional para que todos los asistentes probasen el jamón de castañas de Coren, vino cedido por la Cooperativa de O Ribeiro o tartas gigantes de gominolas, como la que entregaron al pequeño.

En la iniciativa se han volcado una veintena de firmas ourensanas: Rosareiro, Aceites Abril, Carrefour, panadería Roberto Rivela, Cooperativa Hortoflor, Cooperativa Ribeiro, Cooperativa Faíscas, Fundación CEO; Agrupación Provincial de Libreiros de Ourense, Picking Pack, Chukuchú, Gominolas Ourense, Imgrafor, Escuela de Hostelería y Turismo de Vilamarín, Begano y Seguridad Japón, además de Coren y Seur.

Mejorar su vida

Víctor fue diagnosticado de déficit de la llamada hormona del crecimiento a los dos años. Desde los cinco meses no se desarrollaba como los demás niños. Este problema afecta a la reproducción celular e impide el normal desarrollo tanto a nivel físico como cognitivo. Con tres años era incapaz de ponerse de pie solo o de subir escaleras. El sistema público de salud no autorizó el tratamiento que suele practicárseles a estos niños, pero sus padres no se resignaron y mientras se dilucida en el juzgado la denuncia interpuesta por la familia, los padres han decidido iniciarlo con una clínica privada, siguiendo la recomendación de los especialistas de hacerlo cuanto antes. Además, el problema es que esta familia no puede costear por más tiempo un tratamiento que, en principio, debería de seguir hasta los 14 años del pequeño y cuesta mil euros por trimestre, demasiado en una casa en la que solo entra el sueldo de peluquera de la madre.

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