El peligro de derrumbe de una casa impide que la cruz vuelva a su lugar
14 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los elementos parecen haberse aliado contra el cruceiro noiés de Sobreviñas. O eso, o está gafado. Hace casi un año, en noviembre pasado, un coche que se salió de la carretera se lo llevó por delante, dejándolo hecho añicos. No era la primera vez que este ejemplar del patrimonio noiés sufría la embestida de un vehículo, pero quedó tan maltrecho que han sido necesarios meses de trabajo y una inversión de 8.000 euros para arreglarlo. Y ahora que está como nuevo, surge otro problema que impide que la cruz vuelva a ocupar su lugar en la intersección de la carretera de Noia a Boiro con la que lleva hacia O Confurco.
Resulta que, prácticamente pegada a la base que ocupaba el cruceiro, hay una vivienda abandonada que también sufrió numerosos daños en el accidente del año pasado. De hecho, en una de sus paredes luce un enorme agujero provocado por el coche que se empotró contra ella y que es la razón por la que el cruceiro debe seguir almacenado. Los desperfectos en el inmueble hacen que exista un riesgo muy elevado de que acabe derrumbándose, de manera que hasta que los propietario consoliden la estructura la cruz da Virxe Negra no podrá volver a sitio.
Sin localizar
La intención de los encargados de restaurar el cruceiro era colocarlo esta misma semana, y, de hecho, ya habían comenzado los trabajos en la base, pero la operación quedó paralizada a la espera de que se arregle el inmueble anexo. El principal problema es localizar a los propietarios, ya que, en el catastro, no se identifica a los dueños del terreno.