«Fui decidida a romper moldes»

Cándida Andaluz Corujo
cándida andaluz OURENSE / LA VOZ

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Santi M. Amil

Cuando era pequeña, al igual que cualquier otro niño, a Paula le gustaba recibir regalos. Sobre todo juguetes. Para divertirse abriéndolos. «Mirando dentro», dice. Ahora Paula Valdés (natural de O Saviñao, Lugo) tiene 28 años, trabaja en Santo Estevo II, de Iberdrola, y es la primera mujer oficial de mantenimiento en una central hidroeléctrica.

-Lo tenía claro.

-Decidir la profesión a la que te vas a dedicar el resto de tu vida no siempre resulta tarea fácil. Una vez terminado el bachillerato tecnológico el orientador del instituto, que me conocía desde pequeña, me animó a estudiar Mantenimiento de Equipo Industrial porque lo veía perfecto para mí.

-No era una opción seguida por muchas mujeres.

-En el ciclo eran todos chicos menos yo, que además era la primera chica que lo hacía. Tanto profesores como compañeros me acogieron estupendamente, aunque un poco asombrados. Pero enseguida me integré como uno más.

-¿Y su familia y amigos?

-Fui un poco a contracorriente. Mucha gente me decía que debía hacer la carrera, y no el ciclo. Que me equivocaba de elección, ya que era un sector dominado por los hombres y que no me lo pondrían fácil. Pero me lancé decidida a romper moldes. Mi familia era escéptica, pero ahora están todos encantados.

-Las primeras prácticas, en una central hidroeléctrica.

-Tenía 22 años. Aquí fue donde tuve mi primer contacto con Iberdrola. Me tocó hacer las prácticas en la central de Ponte Bibei, en el Sil. El primer día que llegué a la central quedé estupefacta. Aunque conocía la teoría básica del funcionamiento de una central hidroeléctrica, ni por asomo me imaginaba cómo era en realidad. Tres meses de prácticas me bastaron pasa saber que era el tipo de trabajo al que quería dedicarme el resto de mi vida.

-¿Cuándo tuvo su primer contrato?

-En junio del 2007 envié mi currículo a la empresa y al poco tiempo me llamaron para participar en el proceso de selección. Un mes más tarde estaba trabajando en el mismo centro donde había realizado las prácticas, en donde aprendí de los conocimientos y experiencia de mis compañeros durante los casi cinco años que estuve allí. Así me convertí en la primera mujer oficial de mantenimiento de una central hidroeléctrica.

-¿En qué consiste exactamente su trabajo?

-Como oficial de mantenimiento me ocupo, junto con mis compañeros, del mantenimiento general de las instalaciones, revisiones de máquinas y equipos auxiliares, reparación de averías, etcétera, intentando mantener las instalaciones siempre en estado óptimo.

-¿Qué diría a las mujeres que como usted quieran dedicarse a profesiones que por motivos culturales parecen ser exclusivas de los hombres?

-Que no me equivoqué al decidir el camino a seguir. Que aunque soy la primera mujer desempeñando este puesto, me siento muy cómoda trabajando con hombres que son profesionales y que siempre me han respetado y valorado por mi trabajo. Espero que con el tiempo se unan más mujeres. Es la oportunidad de demostrar que podemos realizar trabajos que en el pasado eran exclusivamente desempeñados por hombres.

paula valdés primera mujer oficial de mantenimiento de una hidroeléctrica

«Las prácticas me bastaron para saber que era a lo que quería dedicarme»