El portero Sergio Lloves fichó hace mes y medio por el Olafsvik islandés y debutó con su equipo de fútbol sala
03 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Sergio Lloves pisó por última vez el césped de Pasarón el 12 de julio. Ese día recibió la carta de libertad del Pontevedra para fichar así por el fútbol islandés. Hizo las maletas y se incorporó a las filas del Olafsvik Vikingur de Primera División.
Casi dos meses después, el exportero del Pontevedra afila los dientes para debutar en la máxima categoría del fútbol de la tierra de hielo. De momento, el técnico del conjunto de una localidad que apenas supera el millar de habitantes no le ha dado al exgranate minutos oficiales de juego. Lloves era uno de los jugadores que llevaba la voz cantante en el vestuario de O Burgo.
Su suerte, confiesa el cancerbero, está a punto de cambiar. Este fin de semana hay parón liguero. Y tras la reanudación, Sergio Lloves se perfila como el meta titular. El Olafsvik Vikingur está en plena lucha para eludir la salvación. Restan seis partidos de liga y el cuadro que dirige Eu -se pronuncia Euip- está a dos puntos de la permanencia.
Pero lo sorprendente de la historia viene a continuación. El Olafsvik Vikingur de fútbol sala es el actual campeón islandés. Están disputando la previa de la Champions, y uno de sus porteros tuvo la mala fortuna de lesionarse. Los responsables del equipo le pidieron al ex del Pontevedra que les echara una mano. La respuesta no se hizo esperar. «Como para rechazar» esa oferta, subraya Lloves. «No todos los días se juega la previa de Champions aunque sea de fútbol sala».
Brilló en su estreno europeo. En el partido que jugó, su equipo derrotó al Athena de Grecia por siete goles a cinco. El Olafsvik Vikingur disputó un segundo encuentro contra el Anzhi Tallín de Estonia y cayeron derrotados. Los duelos de previa de Champions se reanudan estos días, de ahí que el equipo de la liga de Primera División de Islandia descanse hasta el 14 de septiembre.
Y esa es la gran preocupación de Sergio LLoves, jugar al fútbol y salvarse con su equipo. Para ello, entrena cinco días a la semana, muchos días con doble sesión. De mañana, la plantilla hace gimnasio de 10 horas a 11.30. Sobre las 12 toca la comida, y luego llega el momento del descanso antes de comenzar la sesión de tarde sobre el terreno de juego. Afirma que en el fútbol islandés impera el aspecto físico, y la principal responsabilidad es respetar al entrenador y a los compañeros. Sergio Lloves confiesa que «me costó adaptarme por el tema del lenguaje», pero ya piensa en renovar. En octubre regresará su hogar, a Redondela, y en enero, probablemente, enfundará otra vez la elástica del Olafsvik Vikingur.
Echa de menos Pasarón y afirma que «tarde o temprano me gustaría volver a pisar Pasarón siendo un granate más».