«En la ciencia se habla inglés»

maría cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

EDUARDO

Susana Martínez-Conde, experta en neurociencia, alude a estudios que muestran que las personas bilingües tienen mayor resistencia contra el alzhéimer

30 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Nació en A Coruña y empezó la carrera en su ciudad, la continuó en Madrid y regresó a Santiago para hacer el doctorado. En 1997 decidió irse a Boston a investigar y, aunque su idea era estar fuera solo un par de años, acabó quedándose en Estados Unidos tras pasar antes por Londres. Ahora Susana Martínez-Conde es la directora del Laboratorio Visual de Neurociencia del Instituto Neurológico Barrow, en Phoenix. El centro está a punto de publicar un trabajo en el que proponen que los movimientos oculares puedan llegar a usarse en la detección temprana del alzhéimer. Porque, como explica esta científica, «hemos visto como el alzhéimer produce determinados movimientos en los ojos que son patológicos. Son movimientos que no tienen las personas sanas. De ahí que puedan servir para detectar de forma temprana la enfermedad».

-Muchos científicos gallegos como usted están saliendo fuera. ¿Cuál es el consejo que les da?

-Lo primero es no perder el ánimo. En este momento, las cosas están complicadas no solo en España, también a nivel global. Es conveniente salir fuera del laboratorio en el que uno se ha formado e incluso del país para ver cómo hacen las cosas fuera, no solo hay que tener una fuente de información. El problema es regresar. En el 2000/2001, cuando me planteé volver tuve varias oportunidades a través del programa Ramón y Cajal, pero al final me dio miedo porque no veía estabilidad. Pero entonces este programa era mucho mejor que el contexto al que se enfrentan hoy en día.

-Y los que quieran irse fuera han de tener en cuenta el hándicap del idioma.

-El inglés es fundamental. En la ciencia se habla inglés. Los que lo tienen como lengua nativa juegan con una ventaja inicial. Porque podemos decir que se usa en todo. Cuando Ramón y Cajal escribió Consejos para un joven investigador ya decía que había que saber idiomas. Al menos leer y entender inglés, español, francés, alemán e italiano. Ahora con el inglés sería bastante.

-¿Por qué piensa que nos cuesta tanto a los españoles aprender ese idioma?

-No debería ser problemático para los españoles, especialmente en una comunidad bilingüe como la nuestra. En el terreno neurobiológico, hay una etapa en la que el aprendizaje es mayor y no requiere de tanto esfuerzo. Puede decirse que para los niños es más fácil y no resulta tan esforzado como para un adulto. El fallo es dar las clases de inglés en español porque no hay una inmersión durante la que el cerebro absorbe información de modo natural.

-Además ser bilingüe tiene bastantes ventajas.

-La verdad es que los últimos estudios realizados en el campo de la neurociencia muestran que el ser bilingüe desde pequeño da una ventaja cognitiva porque la persona tiene una mayor flexibilidad a la hora de pasar de una tarea a otra. Además, lo importante es que también muestran una mayor resistencia a la demencia. En el caso del alzhéimer, por ejemplo, pueden tardar entre cinco y seis años más en desarrollar la enfermedad.