«El cómic ha conquistado un terreno que ya no va a perder»

fernando molezún A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

g7p36
CESAR QUIAN

El dibujante participa estos días en «Viñetas desde o Atlántico»

07 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Es un clásico del cómic español. Uno de los artífices de aquella explosión de los años ochenta en la que el medio se hizo adulto y las viñetas alcanzaron su madurez, y culpable de que muchos aficionados empezasen a ver los tebeos como algo muy serio. El barcelonés Max inauguró ayer el ciclo de conferencias enmarcado en el salón del cómic coruñés Viñetas desde o Atlántico.

-Su personaje Peter Pank podría haberse creado en estos tiempos revueltos que vivimos.

-En cierto modo sí, pero es que ya tuvo su momento en los ochenta. De todos modos, se reeditó el año pasado con bastante éxito de ventas, lo que significa que sí, que sigue vigente y sigue interesando.

-Usted era una firma habitual de publicaciones como El Víbora. ¿Por qué desaparecieron las revistas de cómics?

-Nadie se explica muy bien los motivos , pero lo cierto es que el formato perdió el favor del lector y fueron cayendo una tras otra. Solemos referirnos a esa época como la del bum del cómic de los ochenta, que se apoyó en estas revistas. Llegaron a coexistir más de quince cabeceras distintas en los quioscos. Aquello creó un interés por el cómic y la noción de que eran también para un público adulto. Durante los noventa estuvimos atravesando el desierto hasta que, por fin, se impuso el formato libro, que es el que ahora funciona. El lector dejó de interesarse por revistas que recogían trabajos de autores heterogéneos y prefirió centrarse en adquirir volúmenes de autores concretos.

-Pero era algo compatible y las revistas permitían descubrir nuevos autores.

-Es cierto, tenían sus cosas buenas. De hecho, para los autores era genial, porque te daba trabajo fijo. Mes tras mes cobrabas tus páginas. Son los mejores tiempos que he vivido en mi carrera, sin duda. Ahora tienes que tirarte un año trabajando en tu libro y ver cuándo llega el adelanto de la editorial. Es más complicado.

-¿Cómo ve la actual escena del cómic en España?

-Yo la veo muy bien, porque las propuestas de los autores son cada vez más sólidas e interesantes tanto a nivel gráfico como de contenido. Estamos asistiendo a un momento en el que, por fin, la sociedad tiene claro que el cómic puede tocar todo tipo de temas y de un modo muy profundo. Y se ha conseguido que el cómic acceda a las librerías convencionales e incluso a las grandes superficies, lo que hace más fácil que los lectores se acerquen al formato, porque ya no hay que ir a buscarlos, ahora te los encuentras.

-¿Ayudó la creación del Premio Nacional del Cómic a dignificar el medio?

-Desde luego que ayudó. Pero no fue solo eso. Lo decisivo fue que se creasen unas obras de tal peso que hicieron imposible negar la evidencia de la validez del cómic como lenguaje artístico y comunicativo.

-¿A qué obras se refiere?

-Pues estoy pensando en cómics como Maus, de Art Spiegelman, o Persépolis, de Marjane Satrapi. Pero es que hay muchos más. Han demostrado que las viñetas son válidas para contar los temas más serios. Coexisten todos los géneros en el mercado, desde el entretenimiento escapista puro y duro hasta las crónicas periodísticas de Joe Sacco o las vanguardias artísticas. Estoy convencido de que cualquier persona que nunca se haya aproximado al cómic, si ahora se da una vuelta por las estanterías encontrará seguro algo que le atraiga.

-Mucha creatividad, pero cada vez es más difícil publicar.

-Nunca fue fácil, pero sí que ahora es más complicado, de entrada, por la cantidad de autores que hay y la competencia de otros medios que captan la atención del público. Yo soy el primero al que no le da tiempo a leer todos los cómics que me gustaría. Y en cuanto a vivir de ello... Se nos ha caído encima esta crisis que nos ha fastidiado el momento dulce que vivíamos. Pero creo que se han sentado unas bases muy sólidas que van a impedir que esto se pueda ir a pique otra vez. Hemos conquistado un terreno que ya no vamos a perder.

francesc capdevila «max» autor de cómic