El buque ferrolano tardará todavía otros cinco meses en regresar al Arsenal
18 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.«Como en una obra de teatro, los que están en el escenario son los protagonistas. Son los que interpretan el papel fundamental y los que se llevan los aplausos. En nuestro buque, ese escenario es cubierta. Nuestra misión principal es la de suministrar y abastecer a otros buques. De todas las actividades que hacemos es la más visible, y la que se lleva las atenciones. Pero al igual que en los teatros, detrás del escenario tiene que haber un apoyo, todo un elenco de personajes encargados de las tareas que, no siendo tan visibles, resultan imprescindibles para que la representación sea un éxito. Aquí, en el Cantabria, ese apoyo en las sombras lo constituyen una variedad de servicios, que aunando esfuerzos consiguen que seamos el mejor surtidor de este hemisferio».
Así arranca la última narración que se hace a bordo del barco que el pasado 3 de enero zarpó de Ferrol hacia las antípodas y que sigue quemando etapas de un despliegue sin precedentes por el escenario y la duración en el tiempo. El Cantabria ha superado ya el medio año fuera de casa. Y todavía quedan otros cinco meses por delante de tarea.
Si no se producen imprevistos, regresará a Ferrol el 21 de diciembre.
A bordo, 146 hombres y mujeres bajo el mando del capitán de fragata José Luis Nieto. Con importantes responsabilidad sobre sus espaldas.
En primer término, responder con eficacia a las exigencias de la Armada Australiana como buque de apoyo logístico, proporcionando víveres, munición, combustible o asistencia sanitaria, por ejemplo, a las unidades a las que acompaña en las diferentes navegaciones. Esto permite, a su vez, que sume muchos más días de mar que si estuviese en Ferrol, lo que redundará en una mejor preparación del barco y la dotación.
Como telón de fondo, la necesidad de ejercer de embajador de Navantia para que el Gobierno de las antípodas se decida por la compañía pública para el encargo de dos unidades de similares características... Retos, sin duda, de calado.
crónica un despliegue sin precedentes en la armada española