«Cuando los niños vienen a los cursos de cocina y les decimos que dibujen un pollo, pintan un pollo asado»
18 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Rafael Triñanes, propietario del restaurante O Centolo en O Grove, es uno de los docentes del Centro de Formación de Cultura Gastronómica. Alta cociña a baixo custe es el último curso que ha impartido, paralelamente al campus infantil de CompH!ostelería que dirige. «Nuestro objetivo es enseñar a hacer cocina de calidad con productos económicos y de cercanía», explica Triñanes.
-¿Qué importancia tiene la alta cocina en la actualidad?
-Con el efecto Ferrán Adrià, la gente cada vez tiene más interés por la gastronomía minimalista y vanguardista con productos de muy alta calidad. Pero eso fue hace tres años. Ahora con la crisis la gente dejó de ir a este tipo de restaurantes. Y por eso, la importancia de este curso: hacer una cocina de alta calidad pero más asequible, porque ahora es casi prohibitiva.
-¿Con la situación económica actual se está economizando la cocina?
-Se está adaptando. Los restaurantes que antes trabajaban más con carta se pasaron a un menú cerrado con un precio establecido. Así, el cliente entra sabiendo lo que va a pagar.
-¿Existe una deficiencia en la educación en la cocina?
-Sí, muchísima. Por ejemplo, cuando los niños vienen a los cursos y les decimos que dibujen un pollo, pintan a un pollo asado. Hay mucha deficiencia en la formación. Creo que en primaria y secundaria debería haber obligatoriamente una o dos horas de nutrición y alimentación, como otra asignatura más.
-¿La televisión, en cambio, sí que parece que está «educando» más en cocina?
-Sí que ayuda, sobre todo, a que la cocina se conozca mucho más. Ahora está de moda, y el cocinero está muy valorado.
-¿Y los programas de televisión están beneficiando a la cocina?
-No lo sé. Creo que MasterChef, por ejemplo, es un punto y aparte. Es un Gran Hermano. El programa triunfó porque se hace sangre. Es más reality que enseñar conceptos de cocina. Se aprenden cosas, pero se aprende 200 veces más con Arguiñano que con MasterChef.
-¿Las redes sociales están siendo un beneficio o un perjuicio?
-Para mí son un atractivo y una forma de publicitarme gratis. Las redes sociales son un beneficio porque cuanta más información tenga el cliente mucho mejor. Pero la presencia y buenas críticas hay que ganárselas.