Alcalde en proceso sin fin

Eduardo Eiroa Millares
e. eiroa OLEIROS

FIRMAS

El regidor de Oleiros lleva superadas 17 querellas criminales y otros 200 casos presentados en el Contencioso

07 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ángel García Seoane conoce mejor los juzgados de A Coruña que muchos jueces. Hace tres décadas que es cliente habitual de prácticamente todas las instancias, y no por gusto.

El regidor se ha convertido en un especialista en comparecencias. Contra él se abrieron procesos por falsedad documental, allanamiento, desacato, calumnias, daños y usurpación y hasta por cobrar impuesto revolucionario, entre otros asuntos tipificados en el código penal.

García Seoane ha logrado salir airoso de prácticamente todas las denuncias, que no son pocas. Él mismo suma, de memoria, 17 querellas criminales de las que salió limpio de polvo y paja. De todas, salvo de una, que lleva clavada. La misma que lo alejó seis años y un día de la alcaldía por una inhabilitación que le cayó justo cuando disfrutaba de su primera mayoría absoluta. «E cumprín a condena completa. Nese ano o PSOE deu 3.500 indultos, pero a min negoumo», recuerda el regidor, quien apunta que fue quitado de la alcaldía por derribar «un muro de mampostería rústico» en Santa Cristina y que al final resultó estar, dice, en un espacio público, como se reconoció posteriormente.

«Todas as querellas tiveron sempre un fin político», asegura García Seoane que, salvo la citada, salió indemne de todos los intentos de procesarlo que se pusieron en marcha, parte de ellos vinculados a motivos urbanísticos -los planes generales no gustaban a todos por igual- y otra parte, afirma, relacionados con intereses políticos. Entre otros denunciantes, algún familiar de conocidos populares oleirenses. «Denunciáronme ata proxenetas», recuerda el alcalde oleirense, que no hace mucho salió de la última.

A las querellas hay que sumarle, dice, los muchos contenciosos puestos en las últimas décadas contra el Ayuntamiento por él presidido. Apunta que de ese tipo habrá unos 200. «O fin que perseguían era paralizar a actuación do Concello para sacarme do medio, porque o tema é sacarme do medio, por intereses políticos ou urbanísticos», rememora.

No lo lograron nunca, y ahí sigue orgulloso de haber salido indemne de los últimos intentos. Quedó archivado el caso que lo acusaba de diversas corrupciones que se demostró que no había cometido.

Pero no solo van contra su persona. Su casa también ha sido objeto de guerra judicial. De hecho, tuvo que derribarla parcialmente, en parte gracias a la presión de populares y socialistas. Finalmente se demostró que no tenía culpa de nada. Al final, el desaguisado lo pagará el Ayuntamiento.

García Seoane conoce a la magistratura por nombre y casi le compensa tener abogado en nómina. Es un superviviente, un caso anómalo de independiente que sobrevive sobre populares y socialistas. Pero lo suyo no solo es ser víctima. Hace poco fue objeto de un intento de agresión. También fue a los juzgados, esta vez a denunciar.