Pura Fernández y Herminda Tubío son dos primas de 100 y 97 años, respectivamente. Comparten casa y tienen salud de acero; se cuidan solas e incluso trabajan un huerto
17 jun 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Pura Fernández y Herminda Tubío son genio y figura. Literalmente. El genio es Pura, un torbellino de mujer que acaba de cumplir los cien años y que sentencia con cada frase. Y la figura, Herminda, que peina los 97, habla más pausado y camina erguida como si estuviese en la primavera de la vida. Estas dos mujeres viven en la aldea de Trevonzos (Boiro). Son primas y las circunstancias de la vida les hicieron compartir casa. Se las apañan divinamente solas. Cualquiera de las dos podría ser, con sus tantos años encima, la chica de 15 a la que cantaba el Dúo Dinámico.
Reciben en la cocina. Y no hay manera de que estén sentadas un minuto para que cuenten cómo es su vida. Quieren demostrarlo con hechos. Así que toca recorrer toda su casa.
Sachan las patatas
En pocos minutos, se ponen a lavar en el pilón; recogen los huevos del gallinero; pisan la huerta para cortar algo de verdura; la trocean en una especie de garaje; limpian los zapatos... Y al indicarles que de trabajo no andan mal, surge la primera pulla de Pura, la más longeva: «¿E isto paréceche traballar? Isto é o que facemos todos os días e non é nada. Ás veces sachamos as patacas ou arrancamos as herbas, e iso si costa algo máis, doe algo o lombo, pero isto... Isto non é nada de nada».
Herminda y Pura hablan así porque ellas sí saben lo que es arrimar el hombro. Ambas tuvieron vidas duras. La primera no cuenta mucho, se limita a decir que «houbo que pasar moitas». Pura explica que Herminda conversa poco porque «fáltalle algo de oído». Pero ella es un libro abierto. Se quedó huérfana joven. Así que se puso a servir a edad temprana. Vivió en Santiago y A Coruña y terminó viniéndose de nuevo a su tierra, Boiro, donde se hizo mariscadora para ir levantando una casa. Dice que fue entonces cuando recibió el mejor consejo de su vida: «Dixéronme: ??Pura, vende un ferrado de terra se o necesitas, pero non deixes de pagar nunca a Seguridade Social??, e así o fixen sempre». Luego se jubiló y la vida la juntó con Herminda, que se había quedado sola al casarse su hijo.
Desde hace siete años comparten hogar y quehaceres. Al preguntarles qué comen para estar tan bien, la retranca de Pura vuelve a asomar: «Mira ti que pregunta, ¿que habemos comer, o que teñamos na casa, ou que che parece?», dice. Ambas responden luego que comen «de todo e á comida bebemos un vaso de viño se é bo, se non xa nada». Y vuelven a reírse al preguntarles si no tienen miedo de noche: «Para iso teño o bastón preparado», dice Pura.
Al preguntarles por el elixir de tanta juventud, Pura, con sus cien tan bien llevados, vuelve a tomarle la delantera a Herminda: «Se cadra estou tan ben porque non aturei a ningún home, doulle grazas a Deus por quitarmos do camiño a todos».
EN Boiro, A Coruña UN Jueves DE 13.30 a 14.30 horas