Calma tras la tormenta

Xosé V. Gago / Gabriel Lemos A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

El gobierno local ha dado pasos para hacer dos guarderías prometidas

08 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Empezó el mandato Francisco Mourelo en el medio de una tormenta, la que provocaron los recortes de fondos recogidos en el primer presupuesto de la era Negreira para actividades extraescolares y el proyecto para reorganizarlas con más clases de refuerzo. La propuesta enfrentó al gobierno con gran parte de las APA. El conflicto saltó a la prensa y, de paso, engendró una fuerte rivalidad entre el concejal de Educación y la nacionalista María Xosé Bravo, que todavía se mantiene.

El gobierno local reculó de aquellos objetivos iniciales y después Mourelo ha sabido reconducir la situación. Hay conflictos, como la reducción del patio de la Raquel Camacho, o demandas pendientes, la ampliación del comedor del Eusebio da Guarda, pero en general la relación con las asociaciones de padres parece fluida. Lo mismo podría decirse de las direcciones de los centros.

La principal prueba de ambas circunstancias son los cada vez más escasos ataques que la oposición ha lanzado por el flanco educativo en los últimos meses. El Bloque, a través de la propia Bravo, ha sido el grupo que más ha seguido insistiendo, pero no logró demasiada repercusión.

Uno de los principales problemas pendientes es el de las escuelas infantiles. En la actualidad hay más de 900 niños en la ciudad en lista de espera para una plaza. El gobierno tiene comprometidas tres nuevas escuelas infantiles. Ninguna está terminada, pero se han dado pasos para levantar la del Raquel Camacho y, gracias a la aportación económica de Amancio Ortega, otra en la Sardiñeira. La tercera parece más lejana, aunque el concejal no la descarta.

La falta de plazas de guardería es uno de los problemas estructurales del sistema educativo en la ciudad, otro es el extendido fraude para trampear el sistema de admisión en los centros, que rompe el principio de igualdad del derecho a la educación. Mourelo admite que esa práctica «viene repitiéndose cada año», pero no hay soluciones a la vista. Las administraciones implicadas apenas se cruzan datos y el Ayuntamiento reconoció hace apenas unos días que la Consellería de Educación jamás le ha pedido una comprobación del padrón.

En materia de comedores escolares, el Ayuntamiento ha destinado 475.000 euros a becas comedor en este ejercicio, la misma cantidad que el año pasado, y ha abierto la posibilidad de que los alumnos de centros privados se beneficien de ellos.

En estos dos años se han incrementado las tarifas de las instalaciones deportivas. También se han puesto en marcha iniciativas como Educa Saúde, un programa que ha concitado bastante respaldo y del que a principios de año se beneficiaban cerca del 60 % de los alumnos.

En estos dos años también se ha lanzado el Maratón Coruña42, que por ahora parece caminar hacia la consolidación, o la Tall Ships Race, que volverá en el 2016. El balance es algo más magro en cuestiones de juventud, al malograrse por ahora la iniciativa estrella de que A Coruña fuese Capital Europea de la Juventud.

Balance municipal Educación, deportes y juventud