Los alumnos pagaron, pero finalmente no recibieron las clases
04 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Un matrimonio que motó academias en A Coruña y Lugo se enfrenta a una petición, por parte del fiscal, de nueve años de prisión por la presunta macro estafa de los cursos de inglés. Centenares de alumnos pagaron por cursos que no les dieron. La acusación pública dice que los acusados incluso engañaron a las entidades bancarias aparentando una solvencia que no tenían. La pareja será juzgada el próximo día 12 en la Audiencia Provincial.
Los alumnos que se matriculaban en las academias, que estaban adscritas a una conocida franquicia, tenían que firmar un contrato. O bien pagaban por adelantado o bien a través de un sistema de créditos al consumo, mediante el cual una entidad bancaria adelantaba el dinero a los responsables de las academias y, cada mes iban cargando las cuotas en las cuentas de los alumnos.
Los acusados, como administradores de las sociedades responsables de las academias, «aún cuando eran conocedores de las importantes pérdidas que tenían siguieron contratando cursos nuevos con múltiples alumnos o renovando los de años anteriores, haciendo ofertas que sabían con certeza que no podían cumplir». Añade el fiscal que generaron una expectativa de futuro a los padres de los alumnos «que en modo alguno existía y ello después de que quedara resuelto el contrato con una franquicia que les unía».
También dice la acusación pública que los acusados ocultaron a las entidades financieras la situación que atravesaban. Así las cosas las entidades de crédito seguían firmando con los consumidores nuevas financiaciones, «produciéndose su inmediato desembolso económico a favor de las sociedades por un servicio que no se cumplía».
El fiscal tiene constancia de al menos 40 contratos de financiación para el centro de A Coruña. Por ellos fueron abonados 284.686 euros y están pendientes de devolución 167.627. En el caso de Lugo fueron concertados al menos 51 acuerdos de financiación, abonándose una cantidad de 31.076 euros, pero no se conoce la que está pendiente de devolución.
El fiscal que se ocupó de seguir el caso entiende que el matrimonio es autor de dos delitos continuados de estafa. Por uno de ellos pide que cada uno de los imputados sea condenado con seis años de prisión y una multa de 12 meses con una cuota diaria de 12 euros. Por otro, la petición es de tres años. Tendrán que devolver dinero de los préstamos en su día concertados. En el escrito de acusación plantea que el matrimonio devuelva diversas cantidades a los padres. Estas oscilan entre los 17 euros y los 684.
La acusación pública ha solicitado la presencia de numerosos testigos, por lo que se prevé que el juicio pueda ser largo.
Los fines de las academias que crearon los acusados eran varios. Por un lado estaban las enseñanzas de idiomas y, por otro, impartir programas educativos, así como la formación y entretenimiento de niños y jóvenes por medio de enseñanza de idiomas, informática, clases de refuerzo, ayuda en los deberes y actividades lúdicas.