La puesta en funcionamiento del único centro comercial de Barbanza no tuvo consecuencias para los pequeños empresarios
07 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La puesta en marcha, en Ribeira, del que a día de hoy sigue siendo el único centro comercial de la comarca no estuvo exenta de polémica. Desde que le proyecto salió a la luz, tal y como ocurrió posteriormente con iniciativas similares, los pequeños empresarios mostraron su temor por lo que creían sería un duro golpe. Incluso adoptaron medidas para tratar de hacer frente al envite. Sin embargo, fue tiempo después la crisis la que motivo el cierre de numerosas tiendas.
A estas alturas de 1998, solo unas semanas después de la entrada en funcionamiento del centro comercial, la patronal local preparaba una campaña con premios para la promoción del comercio tradicional. La Voz daba cuenta de la noticia tal día como hoy: «Los empresarios de Ribeira quieren contrarrestar la influencia del Haley».
A partir de entonces, este tipo de campañas se hicieron habituales, tanto en Ribeira como en el resto de la comarca. Y es que la mejora de las vías de comunicación sitúa a Barbanza en el ámbito de influencia de los centros comerciales de las grandes ciudades gallegas.
Sin embargo, el gran enemigo del comercio tradicional fue la crisis, que abocó al cierre a numerosos negocios de toda la comarca.