«Co coche non beberei nin auga»

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso SANXENXO / LA VOZ

FIRMAS

Juan Carlos cambió la multa de 1.800 euros por conducir ebrio por 30 jornadas ayudando a la Policía de Sanxenxo a impartir seguridad vial

01 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace ya tiempo que Juan Carlos González, un reputado mecánico de Sanxenxo, empezó a colaborar con la Policía Local en las jornadas de seguridad vial que imparten en los colegios. Lo hacía por gusto, «porque de rapaz tamén participei nesos circuítos e encantábanme», asegura. Su misión era la de reparar las bicicletas que se utilizan en esos circuitos.

Pero lo que era una afición es ahora una obligación. Hace unos meses lo multaron por conducir bajo los efectos del alcohol. Y optó por cambiar la sanción por treinta jornadas de trabajo con la policía.

Este vecino de Sanxenxo se acordará siempre de la cena que le costó la retirada del carné de conducir. Ni siquiera le apetecía ir, pues estaba trabajando en una moto. Pero como terminó pronto decidió acercarse. Cuando regresó a casa se encontró con un control rutinario. Doce meses de retirada y 1.800 euros, que cambió por quince meses sin conducir y treinta jornadas de trabajo comunitario.

Desde entonces, acompaña en sus charlas a Abelardo Martínez y a Manuel Martínez, agentes que se ocupan de impartir lecciones de seguridad vial en los colegios. Es el mecánico. «Parecemos un equipo de fórmula uno», explica Abelardo. Y es que en los circuitos de bicicletas que ponen en marcha en los colegios ahora disponen de un mecánico que se ocupa de las averías. «Ayudo a montar los circuitos y a poner las bicis a punto», explica. Siempre hay escolares que traen las ruedas sin hinchar o con el sillín a una altura inadecuada. Además, también repara los desperfectos que se producen en las bicicletas que son propiedad del Concello. «Tenemos treinta bicis, ocho para los pequeños, otras tantas para los del medio y alguna más para los grandes», sostiene Abelardo.

Reciclar bicicletas

La tarea de Carlos con la policía la completa en su taller. Y es que es el encargado de reciclar las bicicletas que llegan hasta el punto limpio de Sanxenxo. Cada vez que un vehículo de estas características es depositado para reciclar, avisan a Abelardo, que la va a recoger. Posteriormente, se la lleva a Carlos que, «con tres bicicletas fago unha», explica.

Este sistema ha permitido que el parque móvil de las clases de educación vial esté formado por treinta bicicletas, quince donadas por una empresa y otras tantas recicladas.

Carlos es ya la cuarta persona que ha optado por este sistema para pagar la infracción que cometió. «Tuvimos a tres personas más, dos de ellas por alcoholemia», explica Abelardo.

A algunos les pide que cuenten su historia a los alumnos, «porque les impacta mucho más». Carlos no ha intervenido por ahora, aunque ya sabe que hay cosas que es mejor no vivir dos veces. «Tan pronto colla o coche non vou beber nin un vaso de auga», asegura. «Se teño que ir tomar unhas cervexas irei andado», sostiene. Lo que sí que seguirá haciendo, es colaborar con las campañas de educación vial.

«Se teño que

ir a tomar

unhas cervexas, irei andando», explica

Carlos se ocupa de reciclar las bicis que rescatan del punto limpio de Sanxenxo