El profesor describe la situación de los indigentes y la labor de los voluntarios
30 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Jesús Cendán dirige la Oficina de Cooperación e Voluntariado de la UDC, que ofreció ayer en colaboración con la Concejalía de Servicios Sociales la cuarta edición de las jornadas sobre personas sin techo en el centro cívico de Labañou. De la dramática situación de este colectivo sabe mucho este profesor, que compagina su labor en el Departamento de Matemáticas con la ayuda a los más necesitados.
-¿Qué iniciativas de ayuda a los sintecho lleva a cabo la Oficina de Cooperación y Voluntariado?
-Tenemos un programa desde hace seis años en el que un grupo de voluntarios recorre tramos céntricos de la ciudad. También se hacen intervenciones en época de frío con la Cruz Roja, y colaboramos con otros grupos o bien nos piden voluntarios.
-¿Qué labor desempeñan los voluntarios en este ámbito?
-Primero reciben una formación básica y otra específica antes de empezar a trabajar. Luego ofrecen información sobre los medios que ofrecemos y de los centros a los que pueden acudir. Muchos ya saben a dónde ir, porque se juntan y funciona el boca a boca. Pero hay casos como el de algunos inmigrantes que desconocen los lugares donde recibir ayuda, así que también llevamos hojas informativas.
-Tras un invierno largo y frío, ¿hubo más demanda de ayuda?
-Hay que tener claro que los sintecho no están de vacaciones, sino que lo son durante los 365 días del año y por lo tanto la demanda es regular. Por otro lado no se debe confundir al sintecho con un mendigo, porque no todos los que piden son sintecho ni todos los sintecho piden dinero.
-¿Identifica zonas en la ciudad donde se reúnan especialmente?
-Hay varios focos. El centro, Labañou, la avenida de Gran Canaria, Los Rosales por la zona de la plaza Elíptica, la estación del tren o Fernández Latorre, por donde están los cajeros, son algunos de ellos.
-¿Qué proyectos llevan a cabo en este sentido?
-Trabajamos con el Hogar de Santa Lucía, que acoge a mujeres; con el de Sor Eusebia, que acoge a hombres, y con la Cocina Económica. También hay doce alumnos cooperando en América Latina y tenemos a la vista una colaboración con el hospital psiquiátrico de Oza para hacer labores de acompañamiento de enfermos mentales, que es el sector en el nos centramos este año en las jornadas.
Jesús Cendán voluntariado de la UDC