Galicia exprime el trastero

María Cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

VÍTOR MEJUTO

El incipiente auge de tiendas de segunda mano muestra un cambio en los hábitos de consumo. Unos buscan cosas baratas, otros ganar liquidez

29 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

En la carretera que une Vilagarcía con Cambados hay dos pedaletas aparcadas en la acera. Han pasado de surcar las aguas que bordean los arenales de O Grove a quedar varadas en secano. Las pedaletas son solo unos de los variopintos enseres que están en venta en el local que hace medio año abrió Alfonso junto a esa vía. No lo ha bautizado. Pero le ha colocado un gran anuncio en el que puede leerse «Oportunidades, segunda mano. Vender. Comprar».

El suyo es uno de los múltiples negocios de objetos usados que han ido proliferando en Galicia a lo largo del último año, igual que antes han hecho los de compro oro. Pero el fenómeno no es nuevo en España, donde empezó a importarse hace unos años de países de reciente pasado comunista como Polonia o incluso de América y el Reino Unido. Dicho auge certifica un cambio en los hábitos de consumo que han pasado de la compra voraz de objetos nuevos que mandaba en la época de bonanza a un consumo mucho más moderado en el que el gran objetivo es el ahorro.

La verdad es que, como constatan los diferentes establecimientos consultados, cada vez son más los que exprimen sus trasteros para dar uso a cosas que ya no quieren y, de paso, ganar liquidez. Algunos recurren a páginas de Internet y otros prefieren llevarlos a una de estas tiendas. «Hai máis xente que ofrece cousas, pero tampouco podes coller todo o que traen. Porque ven de todo. Dende televisores con TDT ou planchas ata sofás... ás veces traen unha cousa algo máis cara», explica el dueño de este local de Vilaxoán. La caja varía mucho. «Dende non facer nada a gañar trinta euros...», explica.

Tal vez por eso no arriesga. «Non mercamos as cousas que traen. O que as trae pon unha tarifa. No caso de que o produto teña saída leva o 70 % e o local o 30 % porque, claro, tamén pos o espazo», dice.

Una modalidad semejante es la que ofrece Merkavendes, un local de estas características que abrió en Bertamiráns el pasado mes de diciembre. «No compramos todo. Lo que hacemos es que las cosas pueden dejarse un tiempo en la tienda. En esos casos lo que se hace es consensuar un precio mínimo que recibirá el que lo trae en el momento en que se adquiera. Normalmente solemos decir que pongan un precio bajo», apunta Santiago, al que se le ocurrió emprender esta aventura después de ver cómo habían aumentado. Y cómo es la salida que tienen en Galicia los objetos de segunda mano. «Hay de todo, aunque todavía hay quien está poco acostumbrado. Lo que más salida tiene son carritos, consolas... Pero hay veces que llegan cosas que no se han ni estrenado», apunta. Y la diferencia es grande porque ahí pueden encontrarse por mucho menos dinero que las de primera mano aunque prácticamente no hayan tenido utilización con anterioridad.

Además de tiendas como estas dos, grandes cadenas de segunda mao también han desembarcado en Galicia. Desde Cash Converter, que tiene tres locales (dos en Vigo y uno en Santiago) a Telocompro, presente en Internet.

Porque en este momento, apunta Diego Mosquera, gerente de Cash Converter en Santiago, pese a que el consumo está ralentizado, en el caso de la segunda mano ha aumentado. La cadena en la que trabaja ofrece también poder recuperar los enseres que se han dejado en el local. A cambio claro de una pequeña cantidad adicional a la que se ha recibido por el objeto. Y podrá recuperarlo en el plazo de un mes, prorrogable a otro. «Lo que más sale es la electrónica de consumo, telefonía, informática, televisores, DVD», dice. Pero en los locales puede encontrarse de todo. Objetos de joyería, a relojería de gama alta, cerámica de Sargadelos...

El precio que adquieren las cosas varía mucho. La idea es abaratarlo todo lo que se pueda. Un robot de cocina La Cocinera costaba esta semana en la tienda de Telocompro unos 40 euros, mientras que podían encontrarse libros por solo tres. Además pueden hallarse verdaderas joyas descatalogadas. Solo hay que revolver.