El domingo ascenderán de forma notable las máximas en la comunidad gallega, sobre todo en la mitad sur
17 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El verano está a punto de hacer historia. Todo indica que a partir de este domingo la Agencia Estatal de Meteorología declarará una nueva ola de calor. «Calor muy intenso a partir del fin de semana. El episodio podría derivar en una nueva ola de calor», adelantó ayer el organismo a través de sus redes sociales. Si se confirma, sería la tercera en menos de un mes. La primera comenzó el 21 de junio y dejó un hito climatológico. Los días 22 y 23 fueron los más cálidos registrados en España para un mes de junio desde, al menos, 1950. El episodio batió numerosos récords, especialmente en el norte peninsular, y confirmó que las olas de calor ya no son un fenómeno exclusivo de julio y agosto.
Apenas unos días después llegó la segunda, iniciada el 5 de julio, que volvió a disparar los termómetros en buena parte del país. Cataluña vivió algunas de las jornadas más extremas de su historia reciente. El 8 de julio, el Observatorio Fabra de Barcelona alcanzó los 40,9 grados, la temperatura más alta registrada en una serie centenaria. Hasta hace no mucho, un verano podía transcurrir con una o dos olas de calor. Incluso había años en los que no se registraba ninguna. La propia serie de la AEMET refleja hasta qué punto ha cambiado esta realidad. Entre 1975 y 2025 se contabilizaron 78 olas de calor en la Península, pero casi el 40 % de ellas se concentraron en la última década. Además de ser más frecuentes, ahora también son más largas e intensas.
El calendario también se ha adelantado. Entre 1975 y el 2000 solo se registraron dos olas de calor durante el mes de junio. En cambio, entre el 2001 y el 2025 ya fueron diez. El inicio de la temporada de olas de calor se está adelantando a un ritmo aproximado de cuatro días por década, prolongando cada vez más la duración del verano meteorológico.
Pero el verano del 2026 está destacando por algo más que por el número de olas de calor. Entre el 1 de junio y el 15 de julio ha sido el comienzo de verano más cálido desde que existen registros en España, según datos publicados por la Aemet. La temperatura media se situó 3,3 grados por encima del promedio del período 1991-2020, superando incluso los registros del 2024 y el 2025. Lo más llamativo es que prácticamente todos los días transcurridos desde el inicio de junio han registrado temperaturas superiores a lo normal. Es decir, el calor extremo ya no se concentra únicamente en las olas de calor; entre un episodio y otro apenas se recuperan unas condiciones térmicas habituales.
Detrás de esta sucesión de episodios extremos se encuentra un mismo protagonista: un persistente patrón de bloqueo anticiclónico. Desde finales de mayo, las altas presiones apenas han desaparecido del norte de Europa. Este bloqueo ha dificultado la llegada de borrascas atlánticas y ha favorecido, una y otra vez, cielos despejados, un intenso calentamiento del suelo y la entrada de masas de aire muy cálidas procedentes del norte de África. Este mismo patrón también ayuda a explicar otro de los rasgos más llamativos del verano en Galicia. Mientras el anticiclón impulsa el calor sobre buena parte de la Península, las danas que se descuelgan por su flanco occidental pueden introducir aire cálido o frío que o bien bombean más aire caliente desde loso trópicos o favorecen episodios tormentosos recurrentes en la comunidad, como el de ayer en la provincia de Lugo.
Los modelos apuntan a que a partir de hoy, el anticiclón volverá a fortalecerse sobre el Atlántico norte mientras una dana se va a situar al oeste de Portugal. Esta configuración abrirá otro corredor de aire africano hacia la Península, impulsando un nuevo ascenso de las temperaturas que alcanzará su máximo entre el lunes y el miércoles.
En Galicia, la evolución será diferente durante las diferentes fases del episodio. La presencia de la dana mantendrá un ambiente relativamente más fresco y favorecerá la formación de tormentas, pero ese alivio durará poco. Si las previsiones se cumplen, el reforzamiento del anticiclón terminará imponiéndose también sobre el noroeste y el calor intenso alcanzará la comunidad a partir del domingo y sobre todo a comienzos de la próxima semana, cuando las máximas superarán los 30 en las cuatro provincias y el interior volverá a los 40. El mismo patrón que desde finales de mayo ha ido desplazando las olas de calor por toda Europa volverá así a situar a la Península en el epicentro de las temperaturas extremas.