La zozobra de Rodríguez Cadarso

Tamara Montero
tamara montero SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Álvaro Ballesteros

El campus que diseñó el rector de los años 30 clama por una reforma

27 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Aparcar ayer en el Campus Vida era ayer una tarea relativamente sencilla. El período de vacaciones se dejaba notar en las calles del campus más importante de la Universidade compostelana, aquel que diseñó el rector de los años 30 Alejandro Rodríguez Cadarso, una joya urbanística ampliamente alabada... que se cae a trozos. Al menos, en lo que a las calles se refiere.

El paseo comienza, precisamente, por una de las áreas que el rector actual, Juan Casares Long, ha marcado como de las más conflictivas del campus: la calle Lope Gómez de Marzoa, en la que desembocan las facultades de Matemáticas y Bioloxía y la Escola Técnica Superior de Enxeñaría, el edificio de investigación en biología, Cibus, la sede de Feuga y el centro de orientación al estudiante (COIE) y que acaba en la plaza en la que confluyen Dereito, Farmacia y Ciencias Políticas. El epicentro del campus se convierte en una yincana nada más salir del coche con una acera que se desmigaja a la espera de ser reparada y una calzada ajada por las embestidas de la lluvia y el peso del tráfico, con alcantarillas hundidas y baches que hacen temer por la integridad de neumáticos y amortiguadores.

Fernando Rey, un estudiante de Enxeñaría Informática de la Universidade, reconoce que el campus «podería estar en mellores condicións», que abundan por doquier «as lousas soltas que salpican» y que el sistema de pluviales solo ayuda a crear pozas. Afirma además que en la zona de la biblioteca Concepción Arenal a veces hay malos olores derivados del sistema de saneamiento. Con todo, es optimista: «podería estar mellor, pero tamén podería estar peor».

Un poco más allá, en el entorno de la Facultade de Psicoloxía el asfalto se resquebraja y aparecen grandes socavones. Es otro de los puntos negros más graves que apunta Casares.

Sin embargo, las alarmas se disparan a lo largo de todo el campus. Dos trabajadoras del Centro de Investigaciones Agrobiológicas, del CSIC, explican frente a un gran charco que para ir a trabajar en invierno mejor «ir en katiuskas». Beatriz Carrasco lleva seis años acudiendo a su puesto en el Campus Vida y coincide con su compañera en que poco han cambiado las cosas desde su primer día de trabajo: han arreglado alguna acera en la zona, pero poco más. «Eu levo aquí trece anos e xa estaba así» y desde entonces han sorteado cada día losas sueltas, grandes baches y las consecuencias de lo que creen son alcantarillas atascadas.

en directo una mañana en el campus vida

«Podería estar

en mellores condicións, hai moitas lousas soltas e salpican»

«Eu levo aquí 13 anos e xa estaba así, fíxose algo

con algunha beirarrúa»