Los viernes se caen de la movida

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA / LA VOZ

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La crisis deja por el camino a una docena de locales de copas en Arousa en pocos meses

28 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Los viernes no hay nadie», dicen los empresarios del sector. La movida nocturna no hace más que perder gente desde hace tres años, y las perspectivas no son halagüeñas. Tanto en Vilagarcía, en O Grove como en Cambados han cerrado locales en los últimos meses y la causa parece estar clara: la crisis, por supuesto.

El ocio es el primer perjudicado a la hora de aplicar recortes en las economías domésticas y en la lista de prioridades no suelen figurar las copas del fin de semana. Y a menos copas, menos negocio. En pocos meses, una docena de locales han echado el cierre en la comarca: A Susnet Oasis, Monanno, una parte del Bianco y el Huracán en Vilagarcía -este último abre puntualmente para fiestas-; el Cool, A Pera y Bachata, en Cambados; y el Underground, el Soul y Mambo, en O Grove. Antes ya sucumbió otro de los buques insignia de la movida meca: el Vinilo.

Otros han cerrado y han vuelto a abrir al poco tiempo de la mano de empresarios en busca de una nueva oportunidad. Pero la situación del sector parece que no da para muchos más negocios. Algunos explican que los viernes ya casi no vale la pena abrir. Los muebles se están salvando con los sábados, que aún tienen tirón «pero a la gente ya no le llega para salir dos días».El paro se ceba especialmente con los jóvenes, los más noctámbulos, y teniendo en cuenta que un par de copas cuestan un mínimo de 10 euros, el personal se retrae.

El coche, en el garaje

Otro factor a tener en cuenta es que ahora se mueve menos el coche que antes. A la hora de salir de noche era muy habitual desplazarse de un lugar a otro. Triunfaron diversas rutas en función de los gustos y de las modas de cada momento: Portonovo, Sanxenxo, O Grove, Vilagarcía y Cambados funcionan como polos de atracción dependiendo de los horarios, pero con las economías lastradas y el combustible por las nubes, se hace cada vez más complicado llenar el depósito.

El fenómeno del botellón, en contra de lo que pudiera parecer, no es el principal problema para los empresarios consultados en O Grove y en Cambados.Sí preocupa, sin embargo, que el hábito de no salir se instale en la gente y que esto sea un lastre en el futuro. Entre los locales que resisten no faltan ajustes en el personal.

Lejos quedan aquellos tiempos en que había gente para abrir durante todos los días de la semana, especialmente en verano. Lo que no han bajado, al menos según informan las fuentes consultadas, son los precios de las copas. «Se baixo o prezo, perdo cartos», explican desde O Grove.

El 2013 ha empezado mal y la esperanza ahora está puesta en la primavera, en que la subida de temperaturas traiga más gente con ganas de alternar copa en mano.

El volumen de negocio en este sector se concentra en los sábados