La denunciante es consciente de que su conducta también está penada
28 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Afectados por la estafa de los puestos de trabajo en empresas que iban a prestar servicios para el HULA, que está investigando la policía, reconocieron que habían recibido llamadas telefónicas en los últimos días desde un número oculto, pidiendo que no presentaran denuncias porque en breve accederían al puesto comprometido y por el que ya desembolsaron 6.000 euros. Les comunicaban que estaban próximas a salir las plazas. Alguno de los que recibieron esta advertencia realizaron la entrega de dinero hace ya cuatro años y siguen esperando.
Una de las afectadas, que prefiere mantenerse en el anonimato, relató ayer cómo funcionaba la trama, en la que podrían estar implicadas al menos tres personas, y pidió a los otros perjudicados que todavía no lo hicieron, que pusieran los hechos en conocimiento de las autoridades. La policía estima que medio centenar de lucenses podrían haber aceptado el ofrecimiento de entregar el dinero a cambio de un empleo, en función del número de comunicaciones anónimas efectuadas ante las autoridades competentes. Muchos de los perjudicados prefieren guardar silencio por miedo a que la justicia actué contra ellos porque su actuación es asimismo delictiva. Esta práctica está penada, tanto para el que cobra como para el que paga.
Según el relato de esta mujer, existen dos ramificaciones de la misma estafa. Una de ellas, la de una trabajadora del Sergas, que tuvo un bar en la zona de A Milagrosa, que fue en la que ella y varios familiares cayeron, y otra la de un hermano de esta persona.
Según dijo, la mujer vinculada al Sergas, a la que está investigando la policía, podría haber seguido ofreciendo los puestos de trabajo a cambio de dinero, en su entorno laboral hasta hace poco tiempo. «Se aprovecharon -señaló- de nuestra ignorancia y de la necesidad de encontrar un empleo. Yo sé que no obré bien, pero estoy dispuesta a asumir las consecuencias para tratar de conseguir que paguen por lo que hicieron y para que no sigan». «Nos decía ?añadió- que era una inversión segura. Fuimos todos muy pardillos».
De confirmarse que son medio centenar los afectados y que cada uno de ellos pagó 6.000 euros a la trama, en algunos casos en dos pagos en mano, la estafa podría alcanzar los 300.000 euros. Parece ser que la policía dispone de pruebas de al menos un pago efectuado en una cuenta bancaria.
Según el relato de esta persona, los puestos que ofrecía eran de limpiadora, en jardinería o en mantenimiento en empresas que iban a asumir contratas en el HULA, una vez que entrara en funcionamiento. Alguno de los afectados dejó el puesto de trabajo que tenía.
«Nos dijo -apuntó- que era la única forma de acceder, pagando y que había muchos puestos para elegir». «Te daba la opción -relató- de que si no estabas conforme con la plaza asignada, porque no te gustaba, o por cualquier otra razón, tenías garantizado que podías recuperar el dinero en su totalidad». «Decía -añadió- que no iba a haber ningún problema».
«A la señora la conocemos todos desde hace tiempo, aunque no teníamos amistad con ella, y no sospechábamos ni remotamente que nos podría pasar esto». «Hay gente -añadió- que sabemos que pagó por un puesto de trabajo y que ahora está en una situación muy desesperada. Esta semana creo que van a presentar denuncia otras cuatro personas».
La mujer que admite haber pagado por un puesto de trabajo señaló que la persona a la que le entregaron el dinero les dijo que ella también era afectada y que el cabecilla es un hombre que fue su pareja. «A todos nos dijo igual, el nombre coincidía en todos los casos, pero esa persona no existe. La policía lo investigó y no hay nadie que se llame así».