La responsable califica de «dramática» la situación de Amencer
24 feb 2013 . Actualizado a las 13:53 h.Hace una semana que Antonia Masid Rodríguez (Cerreda, Nogueira de Ramuín, 1961) aceptó el reto de ponerse al frente de la Asociación de Padres y Madres de Personas con Discapacidad Intelectual, Aspanas. Una entidad que en los últimos años ha logrado dar visibilidad al colectivo de discapacitados, normalizando su imagen social y convirtiéndolos en protagonistas de iniciativas que han sido puestas como ejemplo en muchos foros a nivel nacional. Para esta psicóloga clínica que trabaja profesionalmente desde hace años con personas de colectivos vulnerables, la discapacidad intelectual forma parte de su historia personal. Desde que falleció su madre es tutora legal de su hermana, que tiene síndrome de Down.
-¿Cúando inició su relación con Aspanas?
-Yo ya conocía la entidad incluso antes de ser tutora, porque estuve trabajando tres meses con ellos en un programa europeo de orientación laboral para personas con discapacidad. Luego, en 2001, cuando me hice cargo de mi hermana tras fallecer mi madre, me pareció que esta asociación era la mejor opción en Ourense. Jamás me he arrepentido. A ella le cambió la vida por completo y está encantada de venir todos los días al centro ocupacional.
-¿Esperaba el nombramiento?
-No, y no voy a mentir: al principio me dio mucho miedo. Ser presidenta de un colectivo social como este es una responsabilidad muy grande. Sabes que vas a tener que estar al frente y al pie del cañón siempre, defendiendo los intereses de padres, madres y familias como tú, con tu misma problemática. Y cuando lo vives desde dentro sabes lo que es. Pero en esta semana, en la que hemos formado toda la directiva, me he cargado bastante de optimismo. Si dije que sí fue porque sabía el equipo con el que iba. Hay ganas ganas de aportar trabajo e ilusión.
-¿Se marca un objetivo concreto para su mandato?
-Nuestro objetivo es seguir trabajando en todos los frentes y programas que tenemos, mejorándolos donde sea posible. La nueva directiva ha decidido empezar por presentarse en todos los centros y programas, para hablar con todos, desde padres a trabajadores, para conocer de primera mano como ven ellos las cosas, qué hay que mejorar o alguna que no funciona.
-¿Cómo ve el caso de la empresa Amencer Reciclado?
-Es una situación dramática y lo que quiero dejar claro es que vamos a asumir el problema que esto genera. Y el problema, para Aspanas, es la gente, porque esos trabajadores son nuestra gente. Aspanas somos una asociación de familias y siempre cuidamos de los nuestros. La entidad nació para eso, con madres y padres que querían darles un futuro mejor a sus hijos y para lograrlo se trabajó en muchos sentidos. El de la integración laboral era y es uno más; y muy importante por lo que implica de valoración y desarrollo personal para esas personas que dan un paso enorme hacia su autonomía personal. Pero también es un paso cualitativo decisivo para demostrar que el discapacitado no solo está para recibir, también es capaz de aportar a la sociedad.
-¿Cree que el conflicto les perjudica en cuanto a la imagen de la asociación?
-Posiblemente habrá gente que pueda sentir eso. Lo que me gustaría explicar es que en este proyecto de la asociación creada por padres para ayudar a sus hijos estaba la integración laboral. Las empresas que se impulsaron desde la fundación que se creó son una de las vías de esa integración pero no la única. Yo conozco a gente que trabaja en empresa ordinaria, y otros están en centros ocupacionales. Pero la asociación también tiene gente que no trabaja, y ha luchado para darles respuesta en otros ámbitos, para ofrecerles otros servicios, como el centro de educación especial de Velle o como la residencia para grandes afectados.
-¿Cómo valora la gestión anterior?
-Ha sido una labor enorme. Han echo muchísimas cosas buenas y han luchado muchísimo en estos diez años.
Antonia Masid rodríguez presidenta de aspanas