Cada buque puede ganar una media de 60.000 euros en una semana
19 feb 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Todavía no hay fecha para el inicio de la campaña de la xarda, que se desarrollará en el Cantábrico, pero medio centenar de buques de cerco y de artes menores de la Costa da Morte ya han presentado la correspondiente solicitud para poder capturar este pescado y atracar en puertos de Asturias, Cantabria o Euskadi. El jueves habrá una reunión para determinar la data de inicio de la costera y los topes que se asignarán, entre otras cuestiones, pero son muchos los armadores de la comarca que ya están haciendo planes para partir.
Manuel Campaña, de Camariñas, ya se desplazó el año pasado hacia el norte y tenía previsto salir el miércoles, porque para el viernes se espera mal tiempo. Sin embargo, ha tenido que cambiar el programa porque la costera no empezará el día 25 como se había dicho en un principio. Los intereses de gallegos, vascos, cántabros y asturianos son muy dispares por lo que a reparto de las cuotas se refiere y todavía no se conoce cuándo se podrá iniciar la captura de la xarda, una actividad que ya efectúan franceses y portugueses desde hace semanas.
El año pasado solo solicitaron su participación en la campaña de la xarda una veintena de buques de la Costa da Morte. Los buenos resultados obtenidos en las temporadas anteriores han sido la causa de que el interés por formar parte de la flota que hace la costera se haya disparado en la zona.
Un cerquero de Malpica logró unos 11.000 euros por cada uno de los siete cupos en las seis jornadas en las que pudo trabajar, ya que a la séptima los españoles ya sobrepasado el tope que les otorgó la Unión Europea. Este año la capacidad de pesca es mucho menor. Los armadores de la zona calculan que podrán descargar unas seis toneladas por embarcación y día, dos menos que en el 2012. Incluso así, desplazarse hasta el Cantábrico resultará rentable. Cuentan con que el precio del pescado suba a causa de la bajada de la oferta, por lo que, si todo va bien, podrán volver con miles de euros en los bolsillos.
Sin embargo, la inversión que hay que realizar para trasladarse hasta los puertos del norte de España es muy importante. Solo en gasoil una tarrafa gastará unos 2.500 euros en cada trayecto. Si hace mal tiempo, solo los buques más grandes, que suelen ser los vascos, podrán trabajar, por lo que serán ellos los que se queden con el cupo en el caso de que finalmente haya uno unitario.
Sin embargo, hay una propuesta para establecer capturas máximas por puerto. Esto ha hecho que se hayan anotado tantos barcos, aunque algunos finalmente no partirán. Según la última propuesta, las tarrafas de Camariñas tendrán que repartirse 125.000 kilos, en tanto que habrá otros 80.000 para las embarcaciones de artes menores. La cuestión es qué ocurrirá con lo asignado a Fisterra si solo va un barco. También se ha hablado de conceder cupos por barco e incluso algunos demandan que sea por tripulante.
David Platas, de Malpica, volverá este año a realizar la campaña de la xarda. Es el patrón de un barco en el que trabajan diez hombres y el año pasado obtuvo ya importantes ganancias. Está acostumbrado a las largas travesías porque hace habitualmente la campaña de la anchoa, que también se desarrolla en el Cantábrico.
Señala que el único inconveniente, además de las horas de trayecto es el la cantidad de barcos que se dan cita en los puertos asturianos, cántabros y vascos. Él suele parar en Hondarribia. Se muestra, al igual que el camariñán Miro Campaña, encantado por la forma de trabajar en las lonjas vascas, donde todo el pescado va a peso y no por cajas, lo que supone una mayor ganancia para los armadores.
La xarda entra este mes en el Cantábrico y en la primavera llega al Atlántico, pero para entonces ya se habrá consumido el cupo, por lo que los barcos de la zona no pueden esperarla en la Costa da Morte.