Sufridores del transporte público

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

FIRMAS

XOAN CARLOS GIL

Los recortes anunciados en las líneas entre Vigo y O Val Miñor y O Baixo Miño se realizarán sobre un servicio que ya es insuficiente

18 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La supresión de servicios de transporte público anunciada por la empresa ATSA entre Vigo y las comarcas de O Val Miñor y O Baixo Miño ha abierto la polémica entre los usuarios. Los recortes llegarán sobre un servicio que ya es escaso y que no resuelve los problemas de comunicación de muchos vecinos.

El caso más sangrante lo llevan sufriendo desde hace más de una década los vecinos de Gondomar. El autobús sale de la estación de Vigo y termina su trayecto en la de Gondomar.

Pero los usuarios no pueden realizar el trayecto completo. Si van en dirección a Gondomar, se tienen que bajar en Mañufe y andar un kilómetro a pie hasta el casco urbano.

Si van en el sentido inverso, solo pueden llegar hasta la parada de la calle Florida, mientras que el autocar continúa su camino hacia la estación de autobuses para dejar al resto de los usuarios que se han subido en Nigrán.

Esta situación se debe a un conflicto de competencias entre las empresas ATSA y Melitour que hasta ahora ningún alcalde ni autoridad de la Xunta ha sido capaz de resolver. Solo Melytour tiene la concesión para unir por autobús Gondomar y Vigo, pero los autobuses que llegan a la estación son los de ATSA, que tiene la concesión entre Gondomar y Nigrán y desde este municipio a Vigo.

Al final son los usuarios quienes pagan por un servicio que provocan situaciones absurdas. Es el caso de Charo, una vecina de Gondomar que vive en O Porriño. Ya ni sueña con que haya un transporte público entre estas dos localidades. Por eso coge un autobús en O Porriño hasta Vigo. Pero cuando llega a la estación de autobuses viguesa no puede coger el autocar que sale a Gondomar. Se ve obligada a subirse a un Vitrasa que le deja en A Florida, para allí poder tomar billete del autobús que va a Gondomar y que también salió de la misma estación de autobuses.

En definitiva, tarda casi tres horas desde que sale de su casa en O Porriño hasta que por fin llega a Gondomar y además tiene que pagar tres billetes para poder llegar a su destino.

El transporte público en Gondomar ha perdido así muchos usuarios. «Yo soy exusuaria, porque considero que Gondomar no tiene transporte público y como yo la ciudadanía está quemada», afirma Conchi, vecina de Chaín. «Mucha gente que trabaja en Vigo, si realmente hubiera un buen servicio público, dejaría el coche en su casa», añade Mercedes.

Al final quienes utilizan los autobuses para desplazarse entre Vigo y las comarcas de O Val Miñor y O Baixo Miño son personas que no tienen posibilidad de obtener el carné de conducir o tener coche o menores de edad que estudian fuera. El transporte universitario es inexistente en O Val Miñor, a pesar de que Gondomar está más cerca del campus que de la ciudad de Vigo. «Muchos padres optan por comprar un coche a sus hijos cuando empiezan en la Universidad, puesto que les sale más barato y sabemos de casos de jóvenes que se han tenido que ir a vivir a Vigo para no tener problemas a la hora de desplazarse hasta las facultades», añade Pura.

La empresa de transporte recortará sobre un servicio que ya está lleno de agujeros en la comarca de O Val Miñor. La falta de comunicación entre los diferentes ayuntamientos que la componen obliga a los vecinos a utilizar vehículos privados. Benjamín Carrera, usuario habitual de ATSA, lamenta que no haya servicios entre Gondomar y Baiona. Esto supone un problema, por ejemplo, para los cientos de parados que tienen que desplazarse hasta la oficina del Inem baionesa, la única de toda la comarca.

Saliendo de Gondomar, deben bajarse en A Ramallosa y coger otra línea hasta Baiona, debiendo pagar el doble porque no existen billetes de transferencia ni abonos de ningún tipo. «Al final, quienes pagan, son los que menos tienen», critica Marcos, otro vecino de Gondomar, miembro de la mesa de transporte de la Agenda 21.

Los usuarios creen que un buen servicio de transporte público puede ser rentable. «Habría que dar un margen a una ciudadanía que está totalmente deshabituada al transporte público porque lo lleva sufriendo un montón de tiempo», afirma Conchi. Por eso, que se presenten ahora recortes sobre un servicio que ya de por sí es insuficiente, les parece una broma de mal gusto.

«Si hubiera un buen servicio de autobuses, mucha gente dejaría de utilizar el coche»

«De Gondomar a O Porriño pago tres billetes y tardo unas tres horas en llegar»