En casi tres años, el cadete femenino del Poio Fútbol Sala solo ha perdido un partido
16 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Perder no forma parte del vocabulario del equipo cadete femenino del Poio Fútbol Sala. Y cuando el conjunto que entrena Carlos Goncalves Litos sufre una derrota, escuece tanto que se perpetua en la mente de los protagonistas. De hecho, el técnico de las chicas del pabellón de A Seca recuerda al instante los pormenores de la única derrota encajada por sus pupilas en casi tres años de competición liguera.
Ocurrió en la cancha viguesa del Olivo (1-0). «No me olvido de aquel partido», afirma Litos, que había entrenado al conjunto olívico durante años.
Los números avalan a un equipo que cuentan en sus filas con Nerea Moldes, que con solo 14 años fue convocada con la selección gallega para disputar un Campeonato de España sub-17. El club también disfruta de las travesuras bajo palos de Patricia Arruty Patri, que con solo 12 años entrenó con la plantilla del Poio Pescamar, combinado que milita en la división de plata del futbol sala femenino español.
Marcio Santos, entrenador del primer plantel del Poio, pretendía incorporar a sus sesiones de trabajo a Patri, pero la portera carece de tiempo, puesto que que también está implicada en otras disciplinas deportivas.
Su técnico, Carlos Goncalves, es rotundo al describirla. «Es la mejor portera de Galicia con diferencia», apunta Goncalves, que entrena a las cadetes tres horas y media a la semana: 90 minutos el miércoles y dos horas el viernes. El sábado es el día de la competición.
En este campeonato liguero, el Escolas Deportivas Poio Fútbol Sala -nombre oficial equipo- es el único equipo invicto de la tabla. En las primeras ocho jornadas, sumó siete triunfos y un empate. Acumula 62 goles a favor y solo 10 en contra. El cuadro de Goncalves es el máximo goleador de la liga provincial. En su choque del pasado sábado, por ejemplo, golearon a domicilio al Casablanca (0-10).
La obsesión en A Seca son los goles, la amistad y la disciplina, tres herramientas que un día auparán a las chicas de 14 y 15 años a disfrutar de la liga nacional.
El buque rojillo está tan bien armado que durante las temporadas 2010-11 y 2011-12 se proclamó campeón gallego. En una semifinal del Autonómico del 2010-11, el cadete femenino del Poio vapuleó a su rival lucense -campeón provincial-, por un estratosférico 23-0. Y en la final, mordió el polvo el campeón coruñés por un contundente 15-2. En la actualidad, el objetivo del preparador de las cadetes «es crecer con ellas», y entrenar a las mismas chicas «cuando vayan subiendo de categoría». Las pupilas de Litos forman una base sólida para garantizar la vida de un club que nació en Combarro en el año 1997. Muchas de las jugadoras del equipo cadete son habituales de las convocatorias del filial del Poio Pescamar. El fútbol sala ya hechizó en Poio a las próximas generaciones.
desde la base. fútbol sala