Dos alumnos de Oleiros, galardonados por su superación personal
10 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En algunas casas, aunque no en muchas, se pueden encontrar historias parecidas a las de José y Álvaro. Historias marcadas por un revés de la vida que se consigue superar a base de mucho tesón y esfuerzo. Y, precisamente, el empeño que estos dos jóvenes han puesto para vencer sus dificultades les ha valido el Premio de Educación Secundaria Obligatoria ao Esforzo e a Superación Personal en la convocatoria de este año y que el próximo lunes por la mañana recibirán en el Concello de Oleiros.
José Gómez Santomé tiene ahora 18 años. A los 14, le dio un infarto cerebral cuando estaba jugando un partido de fútbol con el Dorneda y se cayó desplomado en medio del campo. Su madre, Belén, dice que fue un verdadero trauma, ya que José fue operado a vida o muerte en el Materno y el equipo del doctor Miguel Iglesias Pais consiguió salvarle la vida. «Le extrajeron un trozo de hueso de la cabeza, que mantuvieron congelado durante seis meses, esperando a que el cerebro se adaptase y se extendiera», recuerda.
Cuando José volvió a casa no se sostenía en pie y ahora, aunque utiliza una silla de ruedas, puede desplazarse por si mismo. Perdió el ritmo en los estudios pero, a base de mucho esfuerzo, retomó los libros y ahora estudia Gestión Administrativa. «No me gustan mucho los números, pero por ahora es lo que puedo hacer», dice. Sus planes de futuro no pasan por montar una empresa o dedicarse a la gestión, sino por «ser entrenador de fútbol». Su mayor pasión. Su madre asegura que su mérito no es de 10, sino de 11 y que a pesar de que todavía tiene una dependencia del 95 %, la fisioterapia (cuatro días a la semana) le ayuda a mejorar. Eso y el apoyo de su familia. De hecho, Belén cierra dos días por la tarde su negocio, la agencia de viajes Wanderer en Cuatro Caminos, para poder llevar a su hijo a la rehabilitación.
Unidos por el fútbol
Y el lunes, cuando coincidan en el Concello de Oleiros, José podrá hablar con Álvaro Vázquez Vázquez de fútbol. Los dos son fans del Barça y no se pierden ni un partido televisado. Álvaro también recibirá el premio porque nadie pone más empeño e ilusión en superar una discapacidad. Su madre, Mónica, explica que nació en un hospital de Santander a las 29 semanas de gestación. «Lo sacaron con ventosa y tan solo pesaba 1,5 kilos». Aunque no quiso entrar en pleitos tiene muy claro que fue una negligencia médica lo que provocó la parálisis cerebral de Álvaro.
Pero su sonrisa, su ilusión y su afán de superación las lleva consigo desde el primer mes de vida, «porque ya empezó la rehabilitación en el mismo hospital», explica Mónica. Otro ejemplo de su carácter es que cuando entró con 6 años en Salesianos apenas sabía leer, «y para no ser menos que sus compañeros después de 30 días en clase sabía leer perfectamente. Es una persona muy inteligente».
Manuel, su fisioterapeuta, define muy bien ese carácter: «Es un luchador» y todas las semanas discuten durante las sesiones de rehabilitación de fútbol. «El único defecto que tiene -?dice Manuel sobre Álvaro- es que es del Barça».
Álvaro cuenta que entre sus pasiones no solo está el fútbol. También le encanta leer novelas de misterio, jugar con el ordenador o la videoconsola. Pero cuando se le pregunta por su futuro lo tiene muy claro: «Quiero estudiar Derecho. Me veo capacitado y me gustan los pleitos». Los estudios, según reconoce, cada vez le cuestan más, como a todos los adolescentes de su edad, pero no le da miedo enfrentarse a asignaturas como Romano, Penal o Procesal. Su madre Mónica le anima y tira de él. «Y él tira mucho de mí. Si él puede y tiene esa ilusión no podemos dejarlo atrás. Mi ilusión es que llegue a ser autónomo y no dependa de nadie».
«No me gustan mucho los números [estudia Gestión Administrativa]. Seré entrenador»
José Gómez Santomé
«En el futuro quiero estudiar Derecho. Me veo capacitado y me gustan los pleitos»
Álvaro Vázquez Vázquez