«Siempre aspiramos a más. No sé cómo explicar esta ambición»

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

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El cambadés está disfrutando en su regreso a casa en un equipo líder e invicto

01 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

josé emilio oubiña aragunde escolta del establecimientos otero xuventude

A punto de finalizar su etapa de formación, Emilio Oubiña caía hace cinco años en la red de captación de talentos del Breogán. Primero para formar parte del equipo que representaba al club lugués en el Circuito Nacional Sub 20, y después para foguearse en el Estudiantes de Liga EBA con la vista puesta en un hipotético salto al conjunto de LEB Oro. El pasado verano Emilio (Cambados, 23 de junio de 1990) volvía a casa para poner sus 186 centímetros y su caudal de talento al servicio de un Xuven que buscaba recambio a Jesús Díaz del Río. La retomada relación avanza satisfactoriamente para ambas partes, con el Xuven volviendo a apuntar al título de Liga tras firmar un pleno de victorias en la primera vuelta.

-Se marchó a Lugo recién salido de la cantera del Xuven, y volvió a Cambados tras cuatro temporadas allá. Ni usted es el mismo jugador, ni el Xuven el mismo equipo...

-No. Cuando me fui de aquí, lo hice sin experiencia. En Lugo hay un ritmo más alto. Me entrenaba con el primer equipo, que es lo que más me ayudó a mejorar. El verano pasado hubo un cambio de entrenadores. Yo preguntaba, y no sabían nada, por lo que me busqué algo por mi cuenta para jugar. Como la situación económica no es muy buena, lo mejor era volver a casa. Aquí estoy a gusto. Y juego minutos. Cuando me fui del Xuven estaba en Primera División, y ahora es un equipo puntero de la EBA.

-¿Encontró en el Breogán lo que había ido a buscar?

-Sí. Quedé bastante contento. Fui para mejorar. Desde el segundo año me entrenaba todos los días con el primer equipo, y me trataban como uno más, aunque tuviese ficha con el B. Estaba muy a gusto. Me respetaban. Mejoré, tanto en el juego, como en la mecánica de tiro.

-Llegó a jugar varios partidos en la LEB Oro. Viendo a pie de pista la categoría, ¿piensa que tenía un hueco en ella?

-Sí. No como para destacar, pero para completar una plantilla, sí. En la fase de ascenso contra el Obradoiro, en la tercera temporada, me quedó claro.

-Hace dos semanas se midió a su ex equipo, el Estudiantes. ¿Cómo vivió la experiencia?

-Me sentí incómodo. Raro, tras haber jugado con ellos la temporada pasada. Allí dejé amigos.

-La temporada pasada vivió y padeció desde el lado contrario el vendaval del Xuven en la Liga EBA. ¿Cómo ha sido su adaptación a la plantilla de Yago Casal?

-Muy buena. Desde el principio Yago nos dijo cómo iban a ir las cosas, los minutos que íbamos a tener cada uno. Rotamos los minutos entre todos. Da igual quién juegue.

-Al contrario que en el caso del alero (Merino), ala-pívot (Norman) y pívot (Alberto), no se ve una titularidad bien definida en el puesto de base y escolta en su equipo. ¿Se siente cómodo en esta tesitura? ¿Está satisfecho con su rol en el E. Otero?

-Sí. Yo estoy satisfecho. Yago me preguntó al principio si prefería jugar de uno o de dos. Le dije que me da igual. Y aunque no salga algún día en el quinteto titular, a lo mejor acabo jugando más minutos que el que salió de cara.

-Diez victorias en diez partidos, y ni un solo síntoma de que vayan a bajar el pistón. Al contrario, el Xuven parece no hartarse de triturar y devorar a sus rivales. ¿Cómo consigue Casal hacerles pasar tanta hambre?

-Pues... Yo qué sé. Siempre prepara bien todos los partidos. Sea el fin de semana que sea. Es su forma de plantearnos al rival, explicándonos siempre que nos puede poner en apuros, como con miedo a perder... Y eso nos motiva. Y después, entre nosotros, siempre aspiramos a más. Lo damos todos todo. No sé cómo explicar nuestra ambición.