«En la Antártida no hay estrés»

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

21 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Trabaja a cuatro días en barco de Ushuaia, en Argentina. Salió de Portonovo para cocinar más allá del fin del mundo. Miguel Ángel Montes es el chef de la expedición científica que trabaja en la base Juan Carlos I, en la Antártida. En su maleta no falta albariño, langostas, vieiras y una bandera de Sanxenxo que ondea ya en el mástil de la base .

-¿Qué se cuece en sus fogones?

-Hoy cocino entrantes y bacalao al horno para las 15 personas que trabajamos en la base Juan Carlos I. Aunque también lo hago para otros 15 que están en el campamento Bayer, una isla protegida próxima, en la que no se pueden dejar residuos ni hacer nada. Les mando por barco cada pocos días solomillo de cerdo, sepia, calamares y alubias verdes salteadas. Todo eso envasado al vacío.

-¿El frío les da hambre?

-Los compañeros son buenos comedores. Salvo el jefe de la base, que adelgazó un kilo, el resto volvemos a casa con dos kilos más. Aquí no hay que andar apurado y eso siempre engorda.

-¿Tiene experiencia en trabajar en situaciones extremas?

-Sí, ya es la tercera vez que estoy aquí, pero esta es la más corta. Salimos el 13 de diciembre de Galicia y llegamos el 22 a la isla de Livingston. Estaremos de vuelta en España el 3 de marzo.

-¿Cómo fue su primer día en la base?

-Bastante ajetreado porque llegamos a las ocho de la mañana y estuve paleando nieve hasta las 13 horas para poder entrar en la cocina.

-Además, en cuanto llegaron, tuvieron que preparar ya la cena de Navidad. ¿Estuvo presente Galicia?

-Por supuesto, la verdad es que nos lo pasamos muy bien. Cenamos langosta, vieiras y jamón de jabugo en un ambiente muy bueno y muy sano.

-Y si se quedan sin sal, ¿qué hacen?

-Intentamos hacer un cálculo a mayores antes de salir de España, pero si necesitamos algo, vamos al buque de apoyo. Ahora el barco se fue el 9 de enero a Ushuaia, en Argentina, a coger víveres, sobre todo de producto fresco. Con el resto de los materiales es difícil que te quedes a cero. Yo hago pan fresco todos los días.

-¿Qué no se puede olvidar al hacer acopio de víveres?

-No te puedes olvidar nunca el queso y el jamón, además de los vicios de algunos, como los chupa-chups, chocolate o pipas. Cuando ves una película en tu iglú agradeces unas pipas o chocolate.

-¿Qué hay de las Rías Baixas en la base Juan Carlos I?

-Una bandera de Sanxenxo que ondea en el mástil de la base, albariño y equipación patrocinada por Gasóleos Xeve. Las casas comerciales siempre nos dan algo, pero la verdad es que con el albariño disfrutamos mucho en la Navidad.

-Son meses de trabajo, pero no hay mucho hueco para el estrés, ¿no?

-Es difícil tener estrés aquí, en el tiempo libre hacemos excursiones y disfrutamos de los paisajes. La Antártida es como un retiro espiritual relajante. Esto es un paraíso.

-¿Qué ve desde su ventana mientras cocina?

-Desde la ventana veo unos contenedores de habitabilidad porque nos están acabando de preparar la nueva base Juan Carlos I. Pero el fondo es impresionante, veo la ría de Johnson que trae los restos de glaciares y los montes totalmente nevados. Es una imagen preciosa.

-¿Cuándo cambiará la ría de Johnson por la de Pontevedra?

-El cierre de la base está previsto para el próximo 26 de febrero, fecha en que nos iremos a la isla del rey Jorge, de ahí a Punta Arenas y después a Ushuaia para hacer los 13.000 kilómetros que nos separan de casa.

miguel ángel montes cocinero gallego en EL CONTINENTE HELADO

«Salvo el jefe, el resto de la expedición volvemos con dos kilos más»