Funciona en Robra y es necesario disponer de tarjeta de crédito
14 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Las gasolineras «low cost», que están arrasando en diversas zonas de España como consecuencia de la crisis, llegan a la provincia de Lugo. La primera de la que se tiene constancia funciona desde hace unas semanas en Robra, en el municipio de Outeiro Rei. No hay empleados. Todo está automatizado y el precio, casi diez céntimos más barato que en un surtidor tradicional. La nueva modalidad de estación de servicio está arrancando en este caso lentamente, pero la empresa promotora considera que será todo un éxito porque el precio es muy atractivo.
La primera «estación del pueblo», como también denominan en la zona centro de España este tipo de surtidores, pertenece a la compañía Saras Energía que nació en el año 2001 tras la fusión de Continental Oil y Saroil, dos operadoras petrolíferas implantadas en España en la década de los 90, según informa la empresa en su página web. En Lugo tiene, además, tres estaciones normales de suministro, en Castro de Rei, O Ceao y en Robra.
En las gasolineras de Outeiro se da la paradoja de que en una el precio es el convencional y en la otra es la que despachan el combustible de bajo precio porque cada automovilista debe arreglárselas con la máquina de pago y el surtidor.
Los precios que tenía este complejo eran los siguientes. En el lado tradicional: diesel, 1,369 y gasolinas 1,434 y 1,555 y en el «low cost», gasoil, 1,299 y gasolinas, 1,364 y 1,479
El no poder pagar en la máquina con billetes obliga a disponer de tarjeta. La pasada semana, por ejemplo, el sistema no admitía algunas Visa de crédito. La operación, sin embargo, fue exitosa utilizando una de débito. En la estación de servicio de precio más reducido no admiten la tarjeta de descuentos que promueve la propia empresa.
Los primeros días de funcionamiento los empleados que trabajan en los surtidores convencionales tuvieron que auxiliar a algunos conductores que se encontraron con alguna dificultad. El sistema puede desanimar a los conductores de mayor edad.
La gasolina «low cost» puede comprarse las 24 horas del día porque los surtidores están operativos ininterrumpidamente. Un sistema de cámaras controla la instalación y, por su puesto, primero se paga y luego, el surtidor echa la cantidad correspondiente.