Unos okupas de San Pablo hacen hogueras en el interior del piso

francisco varela FERROL / LA VOZ

FIRMAS

JOSÉ PARDO

El vecino de la vivienda superior no sabe qué hacer, tras reiteradas denuncias

12 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Jesús Gutierrez no sabía donde se metía cuando decidió trasladarse a vivir a Ferrol, desde Madrid, tras comprar un piso de segunda mano en la barriada de San Pablo. Adquirió el 2ºD del número 1 de la calle Nogueira. Pues bien, hace meses que en el piso inferior, la 1ºD habitan uno o dos -parece que depende del día- okupas o mejor vándalos que han destrozado la vivienda por completo. Tanto desde la fachada delantera como desde la trasera puede verse el estado de la casa: ventanas rotas y con tablas colocando los agujeros, manchas de humo en la parte superior. Ese mismo tizne se ve en la parte superior del descansillo de la escalera que da entrada al piso indicado. Desde un boquete practicado a la puerta puede apreciarse el estado en que se encuentra el interior, con escaleras por el suelo, todo sucio, también las paredes y los muebles negruzcos por el humo. Porque, explica Jesús, hacen fogatas en el interior de la casa, como si viviesen a la intemperie. La vivienda perteneció en su día a la Administración General del Estado, luego transferidas a la comunidad autonómica. La Xunta procedió hace tiempo a la venta de las mismas, a un precio irrisorio. Por eso ahora es propiedad privada, pero, a juicio de Jesús, nadie toma medidas. Él mismo ha presentado reiteradas denuncias para que alguien las tome porque para él es un sinvivir la situación en la que se encuentra después de haber pagado 35.000 euros por su vivienda hace menos de dos años.

Desalojo

Sabe que al menos en una ocasión, en las navidades, la policía procedió a desalojar al okupa con el que convive, en ocasiones, una hermana tan incívica como él. Pero al día siguiente volvieron a invadirlo como si nada hubiese ocurrido. Jesús es soltero y vive solo y es una víctima más del paro y las hipotecas. Conductor de camión de profesión, 46 años, se quedó en paro por lo que se le vino el banco encima porque la vivienda en la que residía estaba todavía sin completar el pago. Resolvió venderla, saldar la hipoteca, y a través de Internet se enteró de que estaba en venta este piso de Ferrol. «Sí, ya me dijeron que pagué demasiado», comenta. Pero desde Madrid le parecía que el precio era el adecuado y no lo dudó, pagó y se trasladó a Ferrol, sin pensar donde se metía.

El inmueble, poco habitado

Jesús Gutiérrez hace de guía para el periodista. Como los okupas no están en ese momento, recorremos la escalera vecinal, nos muestra la fachada delantera y la trasera... Las puertas de la calle también tienen los cristales rotos. El telefonillo ha quedado averiado y, añade, «a veces me desaparece el correo». «Un día -dice- inundaron el edificio dejando grifos abiertos durante horas».

Como consecuencia, el bajo del bloque, desocupado en estos momentos, quedó anegado. El bloque está formado por seis viviendas. Jesús vive en una, otra está habitada por unos colombianos «que no dan problemas», otra con los okupas y el resto deshabitado.

«Un día inundaron el edificio dejando grifos abiertos durante horas»