El productor audiovisual Alejandro Pacios participa en un proyecto de tribus del mundo
07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Alejandro Pacios, veigueño (Vegadeo, 1983) y afincado en Cuenca, es productor audiovisual y actualmente desarrolla uno de los proyectos más fascinantes de su vida que le llevará, si todo va viento en popa, a conocer tribus de cazadores y recolectores del mundo. Gracias a su participación en la investigación que ha iniciado por Groenlandia el arqueólogo conquense Santiago David Domínguez, su compañero de expedición, ha podido convivir con los inuit y empaparse de su cultura, sus costumbres, y su entorno, pese a las dificultades para dormir o a rarezas gastronómicas para comer.
«Nos conocíamos -dice de Santiago David Domínguez- de trabajar juntos en investigaciones del casco antiguo de Cuenca. Esta investigación es su tesis doctoral, sobre el tema de los cazadores-recolectores en tribus de todo el mundo. El fin es divulgar esa investigación a pie de calle y hacer documentales». Además, pretenden hacerlo a través del micromecenazgo, sistema de financiación del que, precisamente, Alejandro Pacios habló al grupo de su tierra Os Folkgazais y con el que pudieron grabar el disco Haiga, editado por Pacios además. «La idea general -explica acerca del proyecto de etno-arqueología- es hacerlo en 5 años y cubrir Groenlandia donde ahora nos falta ir a la zona norte más Amazonas, África, Australia y Marruecos».
De Groenlandia dice: «La experiencia fue increíble. No te esperas cómo va a ser. Lo primero que ves es el desierto de hielo más grande. Desde el avión ves el mar y de repente, todo congelado. En algunas zonas Groenlandia se me parece a la zona asturiana de la Garganta». No faltaron las anécdotas que adornaron su diario como cámara: «En el tema gastronómico, probé corazón do reno recién cazado y crudo. Es algo muy preciado para ellos. Hasta lo comí varias veces». La acogida de los inuit fue especial: «Son gente humilde y te da más. Nos dejaron dormir en su casa e invitaban a comer y a café sobre todo».
El resultado de la grabación ocupa en torno a 400 gigas (con material suficiente para los cinco documentales previstos por ahora) pero la satisfacción por el viaje no tiene límites en Alejandro Pacios y eso se nota, incluso desde Cuenca.