El artista, que expone estos días en Vigo, espera proseguir por Caión la serie de ballenas que inició en Malpica y Cee
04 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El escultor malpicán -aunque afincado entre Arteixo, donde tiene su taller, y A Coruña, donde está su galería- Miguel Couto (39 años) comienza el año con una exposición en la sala del BBVA en Vigo, Esperas, y un proyecto para dar continuidad en Caión a las esculturas de ballenas de Malpica y Cee.
-¿Qué se encontrará el visitante de esta nueva muestra?
-Piezas y actitudes de personas que esperan por diferentes motivos. Algunos esperan a otra persona; otros por una situación o simplemente por pasmar, otros por desesperanza... pero todos aguardan que ocurra algo.
-¿Qué le atrae de este concepto de espera?
-Hay una frase de empresa que dice que el peor movimiento es el que no se hace, pero yo creo que a veces hay que esperar a que las cosas ocurran, no siempre estar moviéndote. Hay que dejar que las cosas cambien, que encajen en su sitio; no hay nada que hacer, simplemente esperar.
-¿Aplica esto también a su labor artística?
-La verdad es que muy a menudo. Cuando una idea no viene, simplemente dejo de pensar en ella y muchas veces, no siempre, acaba apareciendo de una manera casi espontánea.
-¿No es cierto entonces aquello de que el que espera desespera?
-Bueno [risas], hablo de esperar de una manera activa, en el taller y haciendo otras cosas. Yo estoy de acuerdo con eso de que la inspiración te coja trabajando, pero es cierto que a veces por mucho que fuerces algo no significa que vaya a salir mejor.
-¿Hay posibilidad de que esa exposición llegue a la comarca?
-Me gustaría. Todo es buscar una sala, porque además estoy atado a la Costa da Morte.
-¿Qué nuevos proyectos tiene?
-Quiero seguir con la ruta de las ballenas y estoy trabajando para continuar por Caión y después Luarca y el País Vasco. En cada pieza, en el caso de las obras públicas, me gusta que tengan parte de donde van a estar instaladas, por eso la de Malpica está inspirada en Lugrís, porque es un artista muy importante en la localidad, y la de Cee, es una cola sumergiéndose porque donde está colocada, antaño era agua. La de Caión, si sale adelante, será radicalmente diferente.
-¿Cambia mucho el enfoque de una obra por encargo público a una privada?
-Sí, porque las privadas las encuentro en pensamientos míos, mientras que en las públicas hay una negociación entre lo que yo quiero, dónde va a estar ubicada y a quién le afecta.
miguel couto escultor