Dueños de pisos de Vilalba acusan de estafa a la promotora

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

FIRMAS

PALACIOS

Denuncian que su edificio aún carece de suministro eléctrico

21 dic 2012 . Actualizado a las 12:00 h.

La comunidad de propietarios del edificio situado entre los números 34 y 40 de la Avenida de Lugo en Vilalba y varios de los dueños de pisos en ese inmueble presentaron en el Juzgado de Instrucción de la localidad una querella contra la empresa promotora de las obras (Promociones Sólido y Domínguez), contra varios promotores que comercializaron pisos y contra el exdirector de una sucursal bancaria en la capital chairega. Consideran que han sufrido una estafa continuada.

Las quejas que derivaron en esa presentación se basan en cuestiones del edificio, que arrastra aún carencias pese a haberse construido hace años y haberse empezado a vender hace casi tres. El inmueble consta de 53 viviendas, de tres sótanos y de varios bajos, y la comercialización de pisos se llevó a cabo de enero del 2009 a diciembre del 2010. Unos fueron vendidos directamente por la empresa, y otros, por diversos promotores; en total, son 14 las viviendas compradas.

En el momento de formalizar las escrituras, según las informaciones facilitadas, ya el notario se interesó por saber si estaba resuelto el problema de la luz. Hubo personas que pidieron el alta en ese servicio y no lo consiguieron porque la empresa encargada de esta tramitación es la misma que hizo la parte eléctrica de la obra del edificio y arrastra impagos de la constructora. En esa situación se encuentra también la empresa que colocó el transformador en el edificio, que no está dado de alta pese a llevar tiempo instalado; y sin ese trámite no funciona el suministro eléctrico.

Luz con generador

Durante el año pasado, en un primer momento se dispuso de suministro eléctrico con un generador, que se dejó de utilizar por el gasto que suponía para los inquilinos. Luego se volvió a contar con luz de obra, ya que los dueños de pisos pagaron parte de la deuda que tenía la empresa con la compañía eléctrica; sin embargo, esa situación concluyó la pasada primavera, al presentar una de las personas propietarias de un piso una denuncia contra la promotora. Los pagos con la compañía comercializadora de electricidad fueron de unos mil euros mensuales.

Parte de los compradores acabaron volviendo a casa de sus padres tras estos problemas.