Mañana se celebrará una nueva reunión en la que la dirección de la empresa responderá a la petición sindical
19 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Ayer se celebraba la segunda de las reuniones entre la dirección de la empresa Cuca y los representantes de los trabajadores. Después de que la primera se cerrase con las posturas radicalmente distantes, se esperaba que se produjese algún avance. No fue así. Francisco Vilar, de Comisiones, resumía en una sola palabra el resultado de la reunión: «Mal» era el término empleado. Mal porque, según explicaba después, «a empresa está nunha actitude de non querer negociar e segue plantexando o peche».
Pero pese a que el grupo Garavilla parece dispuesto a cerrar la fábrica de Vilagarcía, los representantes de la plantilla de Cuca en esa reunión llegaron con una propuesta bajo el brazo y la pusieron sobre la mesa. «Plantexamos que deixe morrer o ERE que ten presentado e negociar», explicaba Francisco Vilar. Comisiones cree que la opción menos mala en este momento es que finalice el período de consultas y que Garavilla no formalice el expediente de regulación de empleo, abriendo entonces un período para negociar.
Los sindicatos creen, por una parte, que resulta precipitado tomar la decisión de cerrar la empresa en quince días. Sobre todo, dicen, coincidiendo en un mes con tantos festivos como este. Hablan, incluso, de «mala fe» por parte de la empresa.
Por otro lado, para CC.OO. resulta poco creíble el argumento de que necesitan aumentar la producción de la marca Cuca. En este aspecto, afirman que hay otras alternativas antes del cierre para conseguir aumentar esta producción. Una de ellas sería, según expone Francisco Vilar, suprimir la elaboración de marcas blancas en la planta de Vilaxoán. Otra opción sería habilitar un turno de tarde, pues ahora mismo estaban trabajando solo de mañana. Incluso esos 16.000 metros cuadrados edificables que existen en la parcela podrían ser utilizados para ampliar el espacio de trabajo. Todas estas cuestiones serían las que habría que estudiar en ese período de negociación que, a juicio de los trabajadores, debe abrirse. Por eso Francisco Vilar insistía: «Que se dea por finalizado o período de consultas e que non aplique o ERE. Daríanos tempo para xuntarnos e negociar», argumentaba.
Aunque en un primer momento la empresa rechazó totalmente la propuesta que llevaban los trabajadores, finalmente se avino a analizarla. Mañana habrá una nueva reunión y será entonces cuando los trabajadores reciban la contestación definitiva a la alternativa que han planteado para salvar la fábrica.
De todos modos, sea cual sea esa respuesta por parte de la dirección de Garavilla, la plantilla de Vilaxoán no se dará por vencida. «Seguiremos pelexando o que faga falta», aseguraba ayer el portavoz del sindicato Comisiones Obreras, que garantizaba que llegarán hasta el final para tratar de evitar el cierre de Cuca, una medida que consideran totalmente injustificada y sin sentido. Están convencidos de que la planta conservera de Vilaxoán es perfectamente viable, y por ello no se rendirán fácilmente.