Fue la condición para que pudieran acceder a un préstamo de tres millones
08 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Xesgalicia impuso, entre otras condiciones, a las cooperativas que forman parte de la sociedad Alimentos Lácteos que pagaran tres céntimos menos en litro la leche a sus ganaderos para concederle un préstamo participativo de tres millones de euros con el que obtener liquidez para poder seguir pagando la materia prima a los productores.
La sociedad gestora de entidades de capital riesgo mantiene cerrado el grifo a la fábrica de Outeiro de Rei, pese a que la operación está aprobada, a la espera de que Alimentos Lácteos cumpla una serie de requisitos como el control del precio de la leche, el de los salarios del personal de la antigua planta de Pascual y la renegociación del precio de alquiler con este grupo.
Alimentos en una reunión de la junta general extraordinaria celebrada a finales del pasado mes comunicó a las cooperativas las condiciones de la sociedad dependiente de la Xunta de Galicia y estas calificaron de inasumible la cláusula relativa al control de los precios de la leche. Entre otras razones, como consecuencia de que situación actual del sector, con precios que no cubren costes de producción.
Con los tres millones de euros del préstamo participativo de Xesgalicia, una entidad que depende de la Consellería de Economía, la planta de Outeiro pretendían pagar la leche pendiente a los ganaderos para que estos volvieran a enviar materia prima a las instalaciones, que siguen funcionando bajo mínimos, pese a la demanda de leche de sus marcas en el mercado.
El propio director general de Alimentos Lácteos, Miguel Martín, en un llamamiento desesperado, declaró hace quince días que en caso de que no entrara leche en la planta se verían obligados a cerrar. La materia prima no entra en la planta porque no existe liquidez para poder pagarla.
Esta crítica situación se mantuvo a la espera de la toma de posesión del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo y de la de su nuevo equipo, mientras de diversos sectores demandaron actuaciones del Gobierno Autonómico para evitar lo que, de otra forma parece inevitable.
Alimentos Lácteos tuvo que recurrir a la ingeniería financiera para mantenerse y posicionarse en el mercado. Fue a dos ampliaciones de capital para poder acceder a financiación externa, que en ambos casos las cooperativas cubrieron con entregas de leche y su continuidad dependía ahora del Igape y de Xesgalicia.
Si cae Alimentos Lácteos, algo que entra dentro de todas las quinielas después de la falta de respuesta al llamamiento de integración de más socios, bien con entregas de leche o con capital, detrás irán las cooperativas, a las que pertenecen un millar de familias de toda Galicia y los algo más de ochenta trabajadores de la planta de Outeiro, que consiguieron sobrevivir al cierre de la planta de Pascual.