El escritor madrileño ha ambientado su última novela, ganadora del premio Nostromo, en la Costa da Morte
05 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El profesor y escritor Gonzalo Guijarro Puebla (Madrid, 1952) regresa en su última novela a la Costa da Morte, tierra en la que veranea desde niño, para recrear la época del wólfram y los nazis. Faro Villano es el título de esta obra de aventuras con la que ha vuelto a ganar el premio Nostromo y que ya ha publicado la editorial Juventud.
-¿Cómo surgió la novela?
-Conozco Galicia de toda la vida. He veraneado en Corcubión desde niño y mis padres me llevaron a visitar con cinco años el faro Vilán. Fue una gran impresión para mí ver aquella torre sobre aquel peñasco que se baña en el mar. Poco a poco me fui enterando de sucedidos en la zona durante la Segunda Guerra Mundial, comencé a interesarme por el tema y una tarde, paseando, se me ocurrió el esquema general de una novela que podía encajar perfectamente en el lugar y en la época.
-¿Qué más escenarios de la zona aparecen en la obra?
-La novela pasa brevemente por A Coruña y después toda la acción transcurre entre las rías de Corme y Laxe, Camariñas y Corcubión durante la II Guerra Mundial. Es la historia de un muchacho que ha perdido a sus padres durante la Guerra Civil y que llega a la Costa da Morte buscando trabajo. Va desempeñando diversos oficios que le van enfrentando a la realidad clandestina de que el régimen franquista ayuda a los nazis de mil maneras.
-¿Fue muy complicada la labor de documentación?
-Realmente no porque libros sobre el tema no hay muchos y me los leí todos. También rastreé por Internet y recurrí a la memoria viva, viejos pescadores, gente que trabajó en las minas de wólfram y todos aquellos que me pudieron proporcionar información de primera mano.
-¿Por qué atraen tanto a muchos lectores las aventuras náuticas?
-El mar ha sido siempre y espero que siga siendo por mucho tiempo todavía un emblema de la aventura. Desde tiempos inmemoriales lanzarse a navegar era algo lleno de riesgos, pero también de posibles beneficios, tesoros ocultos y descubrimientos. Es un atavismo que ha quedado reflejado en el subconsciente.
gonzalo guijarro autor de «faro villano»