Milán, ciudad con mucha «vita»

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

Paula Martínez Gestoso es «au pair» y enseña español en Italia

02 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Si hay algo que le gusta a Paula Martínez Gestoso de Milán es que es una ciudad «que siempre tiene vida». Y de momento, para esta periodista pontevedresa, está siendo dolce. Hace solo dos meses que el azar le trajo al buque insignia de la moda en Italia. Una conocida le puso en contacto con Beatriz Molero, una madrileña afincada en Milán y casada con un italiano, que buscaba una au pair para que sus dos hijas, Fabiola y Clotilde, de 6 y 2 años, «practicasen más tiempo el español y de una forma lúdica, para así conseguir una mayor fluidez».

Beatriz le ofreció trabajar un par de horas por las tardes y el resto del tiempo libre para hacer actividades o buscar otras opciones laborales. «Y como las cosas en España no están demasiado bien, decidí intentarlo por aquí, ya que en Milán es más fácil encontrar un trabajo en periodismo», señala Paula.

Como había estado en Roma de Erasmus, conocía el idioma y la adaptación ha sido rápida. «La ventaja de tener a una española en mi casa me ayudó a formar parte de esta ciudad; ella me ha presentado a gente de mi edad (es profesora en la universidad, por lo que conoce a bastante gente joven), me ha ayudado con aquello que no entendía y aún sigue haciéndolo con los trabajos que me van surgiendo». Además de au pair, esta joven de 22 años trabaja también de profesora de español. «Doy clases de conversación en una academia a italianos de diferentes edades, y a la vez estoy yendo a un curso oficial para sacar el título C2 de italiano, y así poder dar clases de este idioma en otros países», indica.

Cursos en la universidad

También está asistiendo a varios cursos en la Universidad de Milán, «ya que nunca está mal seguir formándose académicamente». «Pero como me gustaría seguir aprovechando las oportunidades que me puede dar esta ciudad -añade-, también estoy en contacto con algunos medios en Italia para poder trabajar de forma temporal en su sede milanesa. De momento aún no he conseguido las prácticas, así que toca esperar, pero espero pronto tener algo».

Paula vive con esta familia en uno de los barrios de estudiantes, Città Studi, cerca de la Universidad Politécnica de Milán. Una zona con mucha vida, dice, y muchos bares y restaurante «donde comer de una manera accesible para todas las edades». «Pero a la hora de ir al supermercado la vida cambia por completo -matiza-. Todo tiene un precio más alto y cuando sales a tomar algo nada baja de los 5 euros, ni siquiera un refresco. En algunos lugares los precios son desorbitados». La ventaja que tiene Milán «y los estudiantes saben aprovecharla» es lo que llaman «el aperitivo». «Desde las siete de la tarde hasta las diez, más o menos, pagas entre 8 y 10 euros por una copa, pero puedes comer todo lo que quieras. Es como una happy hour donde la barra de los establecimientos se llena de pastas, pizzas, un montón de platos muy diferentes y postres».

Beatriz es la única española que conoce y el grupo que ha formado incluye a una alemana, una eslovena y una islandesa. «Es muy interesante estar con un grupo de gente y que cada uno tenga una manera de ver las cosas, sobre todo cuando venimos de sitios tan diferentes. Además, la mayoría de mis amigos son británicos, por lo que además estoy aprendiendo inglés constantemente ¡Quién me lo iba a decir, en Milán!».

En la ciudad «raro es el día que no haya algo en la agenda para hacer». Por una parte están los eventos que tienen relación con la moda «y que siempre traen a un montón de gente, y por otra, todos los espectáculos y conciertos que se hacen a diario». «Todo abre los siete días de la semana y llueva o haga sol, la gente sale a disfrutar de sus calles», comenta.

Echa Galicia de menos «y quizás si tuviese la oportunidad de volver lo haría». «Pero también me gusta mucho vivir en el extranjero y conocer gente de otras partes del mundo. Tal y como están las cosas, nunca se sabe dónde puedo acabar, pero por ahora Milán me parece una buena ciudad donde pasar algunos años».