«Los recortes en el tema del sida son una condena a muerte»

María Vidal Míguez
María Vidal A CORUÑA / LA VOZ

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PACO RODRÍGUEZ

Javier Rocamora aportó ayer su testimonio en el acto que el PSOE organizó en la Sociedad A Gaiteira contra el sida. Este alicantino afincado en A Coruña desde hace más de 15 años ofreció su experiencia, porque, con la que está cayendo, asegura que es de lo poco que se puede hacer en materia de prevención. «En este sentido hemos empeorado. La prevención en materia del VIH se ha ido con los recortes, y las ayudas e iniciativas públicas han desaparecido. Lo poco que se hace procede de las oenegés, que hacen lo que pueden. Los recortes en el tema del sida son una condena a muerte».

Tiene 40 años, y hace casi 10 que le diagnosticaron la enfermedad. «Piensas que te vas a morir, pero luego poco a poco lo vas asimilando. Yo opté por contárselo a todo el mundo, y buscar el apoyo más próximo. Esto es una decisión personal, porque guardárselo no conduce a nada», explica Javier. Aun así estuvo dos años a tratamiento psiquiátrico. Dice que lo más duro de todo es el tratamiento. Él lo empezó a tomar hace cinco años. Cuesta 850 euros al mes, aunque en su caso corre a cargo de la Seguridad Social. Solo es una pastilla, y no las treinta de antes, pero asegura que los efectos secundarios todavía son molestos. «Te levantas cansado, a veces duermes mal, tienes sueños raros por los efectos neurológicos, irritación de la piel. Es una esclavitud, pero como en cualquier enfermedad crónica», apuntó Javier.

Optimismo

Ayer quiso transmitir un mensaje positivo, porque tiene claro que de esto se sale. Desde su experiencia recomienda a todo el mundo que se haga la prueba como primera vía de prevención. «Hoy en día las oenegés realizan las pruebas, que son bastante sencillas, con una muestra de saliva es suficiente». Insiste en que la prevención es fundamental, ya que hay mucha gente que es seropositiva y que no lo sabe, y por lo tanto actúan como fuente de contagio.

Javier subrayó ayer que a nivel social todavía sigue siendo un tema tabú. «Los adolescentes usan preservativos para protegerse frente al embarazo, pero obvian el contagio del VIH. A nivel social no hemos avanzado en absoluto. Yo he vivido la discriminación en primera persona. Hay mucho miedo, pero es por es por desinformación», explicó. Para terminar ofreció un mensaje de esperanza. «La esperanza de vida de los seropositivos es la misma que la del resto».

«El tratamiento es una esclavitud, pero como en cualquier enfermedad crónica»

Javier Rocamora