El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
La carencia de enlace ferroviario a Caneliñas está ejerciendo de lastre para la gran progresión que registra el negocio marítimo local.
Los muelles locales y los lucenses de San Cibrao, gestionados en conjunto desde Curuxeiras, se han consolidado en los últimos ejercicios como los más importantes en la zona norte del país junto con Bilbao y Gijón. Las cifras de tráficos de este 2012, si no hay imprevistos, volverán a romper récords. Pero falta el tren a la dársena exterior.
Una rada moderna y competitiva, sobre todo para el negocio de los contenedores, tiene que disponer de una completa intermodalidad marítimo-terrestre. En otras palabras, que las mercancías puedan pasar de la navegación a vías de tráfico de alta capacidad y red ferroviaria con rapidez. El puerto exterior de Ferrol, bien conectado con la autovía a Vilalba y la AP-9, cumple la primera de estas premisas. Pero falla en la segunda.
De este modo, por poner un ejemplo, la terminal de contenedores, mientras no disponga de ferrocarril, queda abocada a una plataforma de redistribución de unidades de grandes buques de última generación a otros más pequeños para agilizar las descargas. El convoy la enlazaría directamente con el centro de la península, el gran foco de consumo y producción para los contenedores.